lunes, 24 de julio de 2017

Mi viaje a Portugal

Hoy voy a hacer una entrada un poco distinta. Estas vacaciones estuve en Portugal, y he pensado que sería una buena idea compartir con vosotros lo que hice en el viaje, lo que me gustó y lo que no, y algunas curiosidades. Tal vez os interese y os sea útil si tenéis pensado ir en un futuro, y si no, así conocéis un poco este país. Antes de nada, aviso de que esto no es una guía de viaje, os voy a dar mis opiniones, de manera que no esperéis información histórica o cultural ni cosas de esas, no soy especialista y no quiero meter la pata, así que prefiero no arriesgarme.

El viaje:
Fui a Lisboa desde Madrid (desde Chamartín, para ser exactos). Existe un tren-hotel de Renfe que viene muy bien para todos aquellos que, como yo, evitáis el avión siempre que sea posible. Realiza el recorrido de noche (son unas diez horas), está pensado para que vayas dormido/a. Yo no fui en literas, fui en asientos, porque iba con mi novio y si queríamos literas nos mandaban a vagones distintos porque hacen distinción según el sexo. Si vais cuatro personas podéis coger el departamento entero independientemente de si sois chicos o chicas.
Ir en litera tiene la ventaja de que vas tumbada, pero lo malo es que no te puedes sentar y, por lo que vi, son unos espacios enanos. Ir sentada tiene la incomodidad que presenta intentar dormir sentada, aunque al menos te puedes mover si te cansas. Los asientos son bastante cómodos y te apagan la luz. Eso sí, a las tres de la mañana o así aparece el revisor para pedirte el billete….
El tren llega hasta la estación de Oriente. Nosotros pensábamos que no había más paradas, pero estábamos equivocados, hay una más en Santa Apolonia. Desconocedores de esto, nos apeamos en la de Oriente y tuvimos que coger otro tren desde allí, siendo que la de Santa Apolonia estaba al lado de nuestro alojamiento… Bueno, cosas que pasan.

Lisboa:
En Lisboa estuvimos tres días, pero uno de ellos lo empleamos en ir a Sintra. En dos jornadas se puede visitar la ciudad perfectamente.
Antes de nada, si vais a Lisboa llevaos unas buenas zapatillas y preparaos para ejercitar las piernas. Todo es cuesta arriba y cuesta abajo. A mí me dolían los gemelos horrores… Claro que yo no soy muy deportista, igual para una persona más entrenada es un paseíto…
El primer día nos quedamos por la zona de la Alfama  por la mañana y por la tarde fuimos hasta lo que es más propiamente el centro, el Baixa Chiado.
La zona de la Alfama, me dio la sensación de estar un poco descuidada. Para ser una capital de país, podrían tenerla más curiosa. Tal vez esté así porque es parte de su encanto, no sé. Entramos al Panteón. Las vistas son muy bonitas desde arriba, pero el edificio en sí no tiene mucho de especial. Allí están las tumbas de personas ilustres del país.
También fuimos al Castillo de San Jorge. Para lo que ofrece me pareció caro. El castillo está en ruinas prácticamente, y lo que más me llamó la atención fue la torre donde tienen la Cámara oscura, desde allí te ofrecen una panorámica de Lisboa vista con un periscopio.
Plaza del Comercio
Por la tarde estuvimos en la catedral. No es de las más impresionantes que he visitado, aunque no está mal. Después anduvimos hasta la Plaza del Comercio. Sinceramente fue una de las cosas que más me gustó. Sobre todo los atardeceres en la orilla del Tajo, mirando hacia el puente del 25 de abril y el Cristo en la otra orilla. Me parecían fascinantes y creé como una especie de dependencia con ese lugar. Todos los días que permanecí en Lisboa tuve que ver escaparse al sol desde allí, me transmitía mucha paz.

Atravesamos la zona más comercial y pasamos por el elevador de Santa Justa, al que no subimos. Y yo, si fuera vosotros, no lo haría. Buscad las ruinas do Carmo que tiene una especie de mirador que te ofrece unas vistas muy parecidas y gratis. Estuvimos en la plaza del Rossío. Y para cenar, fuimos a una plaza cercana donde tenían montado un mercado en la calle y cenamos allí. Tuvimos suerte con ese mercadillo, nos solucionó las cenas en Lisboa.
El segundo día fuimos a Sintra (lo explico más adelante).
El tercero fuimos a Belém. Es la zona más turística. Las filas para entrar al Monasterio de los Jerónimos y a la Torre de Belém eran enormes. Lo bueno es que sólo tienes que hacer una, la entrada te vale para los dos sitios. Primero fuimos a la Torre. Las vistas son preciosas, pero yo no pude subir hasta arriba. Explicación: tengo vértigo y odio las escaleras de caracol. No pude subirlas hasta arriba porque sabía que bajar iba a ser misión imposible. Sobre todo porque se forman unas aglomeraciones impresionantes. Desde la primera planta las vistas son bonitas, de nuevo hacia el puente y el Cristo. El Monasterio es precioso. Tanto la Iglesia (de entrada gratuita) como el claustro, que es enorme y majestuoso. Desde el coro puedes ver la Iglesia desde arriba, es altísima y tiene unas columnas que sobrecogen. En el claustro, casi cada columna tiene un dibujo diferente.
Monumento a los descubimientos
Por último, en esa zona está el Monumento a los Descubrimientos. Me gustó porque es una escultura más que un monumento. Me pareció original. Se puede subir hasta arriba, nosotros no lo hicimos. Mi consejo es que si subís a la Torre de Belém no subáis al Monumento, supongo que se verá prácticamente lo mismo.
Cuando volvimos dimos un paseo y encontramos otra plaza al lado del río (que parece más mar que río) y pasé uno de los ratos más agradables del viaje. El sonido de las olas, acompañado de la música de un hombre que tocaba allí, fue muy relajante. La plaza está al lado de la estación de Cais do Sodré.

Sintra:
Innegablemente Sintra es precioso. Pero innegablemente también, es como un parque de atracciones. Pagas por todo y vas como una ovejilla en el rebaño a ver lo que allí se exhibe. Es demasiado turístico, y lo que podría ser un parque natural, deviene en una atracción de feria. Esa es la pena. Aun así, es una maravilla verlo.
Coged el bus que os lleva de un sitio a otro. Merece la pena porque es todo cuesta arriba y los edificios están muy distanciados, dudo que mucha gente lo haga a pie. Nosotros al principio fuimos decididos a andar, y después, cuando el autobús nos llevaba por esas pendientes, agradecimos ir motorizados…
Castillo dos Mouros
Vimos el Palacio de Regaleira lo primero. El palacio en sí es una tontada, además estaba cerrada una planta que yo creo que era la más interesante. Lo imponente son los jardines. Las grutas subterráneas, los pozos, los paseos por la vegetación. A mí me encantó.
Después vimos el Castillo dos Mouros. Lo que tiene de especial son las vistas y que es el más auténtico, pues son ruinas, lo que ves es lo que queda. Es una fortificación en una elevada montaña, digna de ser escenario de una película.

Y, por último el Palacio da Pena (que no es que de pena, es su nombre, supongo que querrá decir “de la peña”). El edificio parece sacado de un cuento de hadas. Lo llevan a Disneyland y cuela, os lo digo en serio. Y los jardines son enormes. Puedes perderte por allí un día entero. Id a ver la cruz alta y, si no tenéis vértigo (que no es mi caso), haceros una foto encaramados a ella, no se me ocurre mejor recuerdo de vuestra valentía. Eso sí, es peligroso, si te caes, mal asunto. Pero la gente lo hace.
En resumen, Sintra me parece una visita indispensable, pero sabed que es el lugar más masificado que me encontré en todo lo que vi. Aunque lo bueno es que son espacios tan abiertos que no hay filas.

Oporto:
Oporto es una ciudad más pequeña, por lo menos su parte turística. Te la recorres en un día andando si le pones empeño. Nosotros estuvimos una tarde y una mañana. Es más monumental que Lisboa, y a mí, personalmente, me gustó más. Aunque también hay miles de cuestas.
La tarde que llegamos vimos la Torre de los Clérigos, que es la más alta de la ciudad. Yo subí casi hasta arriba, las escaleras son bastante asequibles para miedicas como yo. Las vistas merecen la pena. Eso sí, como os pillen las campanas tañendo mientras subís o bajáis os vais a llevar buen susto (sí, me pasó). Hay una parte que la escalera es abierta y si corre aire es un poco horrible, pero si yo lo conseguí, todos podéis. La iglesia también es bonita. Desde el coro se ve desde arriba toda y es impresionante.
En Oporto hay mucha iglesia, yo os cuento las más importantes.
Si hay algo que como amante de los libros me gustó de Oporto fue la Librería Lello. Fue escenario de una de las películas de Harry Potter y es maravillosa, con sus escaleras y sus estanterías interminables. Me fascinó. Y me compré un libro (te descuentan el precio de la entrada del valor del libro), El viejo y el mar de Hemingway. Los hay en muchos idiomas. En español no hay mucha variedad, pero bueno, algo encuentras. Esta parada en la librería os la recomiendo, amigos blogueros literarios. Además las entradas se compran en una tienda friki con funkos, tazas, camisetas, carrito de Harry Potter... un maravilla.
Visitamos el mercado de Bolhao. Es bastante antiguo y está muy descuidado, pero allí reside su magia. Los puestos, los restaurantes abajo, la gente yendo y viniendo… .
Estuvimos en la Iglesia de San Francisco. Allí ves las catacumbas que dan muy mal rollo, y la Iglesia en sí. La Iglesia llama mucho la atención porque es de oro casi entera. El dorado es el tono principal. De hecho, leí que durante un tiempo estuvo cerrada al público porque era demasiado ostentosa. Y lo era.
Al lado está el Palacio de la Bolsa. Nosotros no lo vimos por dentro, no nos llamaba mucho la atención.
Después fuimos paseando hasta la Universidad y, a continuación hasta la catedral, aunque no entramos, lo hicimos al día siguiente. Para entrar al claustro hay que pagar. Mi consejo es que no lo hagáis. Después de ver el del Monasterio de los Jerónimos, éste es demasiado simple. La catedral sí que os recomiendo que entréis (es gratis).
Oporto desde el puente
A continuación cruzamos el puente que te lleva a la otra orilla del Duero. En esa margen, se lleva el turismo relacionado con el vino, hay un montón de bodegas. A nosotros, como no nos gusta mucho esta bebida no nos interesaba. Cruzamos por ver Oporto desde el otro lado. Y si podéis, hacedlo. Las vistas desde una especie de edificio de los militares que está elevado, son preciosas. Ves todo lo monumental de Oporto y el río. Es de lo mejor. El puente tiene la curiosidad de que por encima pasa el metro (con bastante poca seguridad, la verdad) y por debajo el tráfico de coches.
En la orilla del Duero hay tiendecillas y bares. Puedes hacer también paseos en barco.
Y una curiosidad más. En el edificio del centro de Oporto donde está la FNAC, hay un reloj y, no sé si todas las horas o a algunas determinadas, salen unas figuritas con la música del carillón. No es como el reloj de Praga, pero también es llamativo.

Comida, medios de transporte,  alojamiento, clima:
En cuanto a la comida, allí se lleva mucho comer pescado y marisco, como en el norte de España. Yo odio el marisco, pero me han dicho que hay unas marisquerías muy buenas. La comida no es excesivamente cara.
En Lisboa, los medios de transporte me parecieron liosos. Coges una tarjeta y la rellenas con dinero, pero pagas los viajes. Por ejemplo, si pagas por ir a Sintra y volver, no te vale para otro tipo de medio de transporte ni para otro trayecto que valga otra cosa, aunque tú hayas pagado 2.60 y el recorrido que vayas a realizar sea de un importe menor. Lo que os digo, lioso.
En Oporto, como casi no lo usamos, no me pareció difícil. Es metro, y también pagas por trayecto.
En Lisboa nos alojamos en el hostal Petit Lusa. Está muy limpio y recién reformado, y en la Alfama, una zona cercana al centro. Yo lo aconsejo. En Oporto fuimos al hotel Porto Coliseum, no estaba mal (excepto porque el baño no era una habitación aparte, eran cubículos dentro de tu habitación), su ubicación es muy buena, no obstante me gustó más el de Lisboa.
El clima debe de ser similar al del norte de España. Más fresquito que el de mi querida Zaragoza. Y llueve algo más. Aunque nosotros tuvimos suerte, sólo nos llovió un día y estábamos viendo la catedral de Oporto, cuando salimos, ¡cielo despejado!

El regreso:
No me quedó otra que coger el avión… No obstante, sólo es una hora, así que no sufrí mucho. Lo cogimos con Ryanair y salió muy barato.
Por cierto, las fotos son de mi cámara, por eso no parecen de postal, mi cámara es un pelín malilla...
Pues hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado y que si habéis estado en Portugal que me deis vuestra opinión y que me digáis que otros sitios de este país podría ver. O qué otros destinos me recomendáis para futuros viajes. La próxima actualización será reseña literaria, lo prometo, aunque como ya os dije, dentro de quince días. ¡Hasta pronto!

domingo, 9 de julio de 2017

La Reina del Tearling de Erika Johansen

Tras estos quince días un poco caóticos en los que he estado de vacaciones, hoy regreso con las reseñas literarias. Acabé La Reina del Tearling de Erika Johansen. Tenía ganas de regresar a la fantasía, un género que disfruto especialmente, así que me decidí por esta historia que muchos Booktubers y blogueros habían nombrado, y que, parece ser, sedujo a Emma Watson. Después, tras leer varias reseñas, algunos no la ponían muy bien, pero yo he querido leerla para dar mi propia opinión. Lo tengo en formato digital, lo encontré muy bien de precio y no pude resistirme a comprarlo.

Título: La Reina del Tearling
Portada de La Reina del Tearling
Autora: Erika Johansen
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial
Año: 2016
Páginas: 351 (en digital)
Género: fantasía, fantasía épica, distopía

Sinopsis:
El trono la espera, sus enemigos también.
Kelsea Glynn es la única heredera del trono del Tearling. Tras la muerte de su madre, la princesa fue criada por dos fieles sirvientes en una cabaña oculta en los bosques. Durante casi dos décadas, el tío de Kelsea ha ejercido la regencia, pero no es más que el títere corrupto de la Reina Roja, la taimada y despótica hechicera que ostenta el poder en el feudo colindante de Mortmesne.
El día que Kelsea cumple diecinueve años, los maltrechos restos de la guardia de la reina acuden para sacar a la joven de la clandestinidad y escoltarla hasta la capital.
Así empieza el turbulento viaje de Kelsea al corazón del Tearling para reclamar su trono, ganar la lealtad del pueblo, y rescatar su reino de la corrupción y de la magia oscura.
Armada con una voluntad de acero, la joven se someterá a una auténtica prueba de fuego que puede convertirla en leyenda... o destruirla.

Mi opinión:
Nada más abrir el libro me encontré con un problema. No entendía el tiempo en el que se desarrollaba la historia. Tal vez el fallo fue mío porque no me había informado demasiado acerca de la novela, o porque no presté mucha atención al inicio del libro, y por ello estaba tan despistada. Y es que se describía una forma de vida típica del Medievo, y sin embargo, había conceptos que entonces no se manejaban (genes, algunas nociones de medicina, etc.). Y lo que ya me desorientó del todo es que se nombrase la pólvora y a autores J. K. Rowling y Tolkien. No obstante esto es lo que me sirvió para darme cuenta de que la historia transcurre en un mundo distópico, en el que la sociedad tal y como la conocemos ha desaparecido, y han tenido que empezar prácticamente de cero (por ejemplo, no existe ya la tecnología). Me parece un planteamiento muy bueno, un acierto de la autora.
A mi parecer, el principal fallo de esta novela es que la autora tiene una buena idea, pero no sabe explotarla. Le falta algo que la haga redonda. No hay apenas trama, acontecimientos que dejen sin aliento al lector, y los personajes pasan sin pena ni gloria por las páginas, sin que puedas disfrutar de la esencia que intuyes que poseen. Johansen crea una protagonista fuerte, valiente, carismática, y, sin embargo, no la pone en los aprietos necesarios para que tenga que demostrar su valía. Kelsea no puede mostrarnos todo lo que puede ser. Tampoco Maza, una gran incógnita que podría haber dado mucho juego. Y el Traedor, que aunque creo que es el que mejor se desarrolla, puesto que sólo es un secundario, también precisa de más páginas para que podamos cogerle cariño (o no, tal vez nos cayera mal).Y ni qué decir de los antagonistas. La Reina Roja necesita más espacio, más protagonismo, que se vea que es una verdadera amenaza para Kelsea. El Regente es el caso más representativo, esperas más de él, pero no hace absolutamente nada. Bien que sea un pusilánime, pero es que no tiene sentido en la trama, podría haberse eludido. Thorne es el que más planta cara a Kelsea, y aun así se queda corto. A la autora le ha faltado darles más argumento, algo que enganchara al lector. Y es que cuando ya estás metido en la historia porque comienzan a pasar cosas, el libro se acaba. En resumen, hubiera necesitado más acontecimientos, más puntos de giro.
Aun con todo, consigues empatizar con la protagonista, yo incluso lloré un poco en uno de los últimos capítulos (no voy a decir por qué que si no os destrozo parte de la historia, los que lo hayáis leído sabéis a qué me refiero).
Otra cosa que no me ha convencido es que se le oculte a Kelsea toda la información sobre su madre o sobre el pasado de su reino. Para mí esto no tiene sentido, ¿por qué tanta incógnita? No se puede comprender la historia sin saber por qué se ha llegado a donde se ha llegado. La primera parte es frustrante, nadie le cuenta nada a Kelsea. Cuando llega a la Ciudadela, por lo menos, va descubriendo cosas, aunque no lo suficiente. Creo que se pasa de misterioso.
Hay que decir que se repiten ciertos tópicos de este tipo de género, por ejemplo que la “salvadora” se encuentro un pueblo adormecido, que se ha conformado y que no lucha (Los Juegos del Hambre) y que ella, que tiene unas capacidades asombrosas, sea la encargada de sacarlos de esa injusticia, del sometimiento a un tirano, en este caso tirana. No obstante, entiendo que esto funciona, y que no hay por qué cambiarlo, sino saberlo desarrollar de una manera original, y esto la autora sí que lo consigue.
Yo, personalmente disfruto mucho de las apariciones de la magia. Me fascina el poder de las joyas de Kelsea y quiero saber más de ellas, así como los dones de su adversaria, la Reina de Mortmense.
Personalmente, el libro ha terminado por gustarme, empecé un poco reticente, pero tengo que reconocer que ahora tengo ganas de leerme las otras dos partes, tal vez la autora consiga solventar esos fallos que he nombrado y nos proporcione algo que consiga culminar esta historia y convertirla en memorable, no sólo quedarse en potencialmente buena. Albergo esta esperanza, pues me parece un planteamiento muy digno que no ha sido desarrollado en todas sus posibilidades. Yo todo lo que narra en este libro lo veo como una introducción (algo larga), ahora tiene que venir el nudo y el desenlace, y estos tienen que ser lo suficientemente potentes, si no, devendrá en una decepción. Os iré contando…

Antes de irme, tengo que comentaros unos pequeños cambios que voy a hacer en el blog por fuerza mayor. Al año que viene, y si el Gobierno cumple con lo prometido, saldrán las oposiciones que me estoy preparando. Necesito tiempo para estudiar, porque son bastante complicadas, y el blog me lo quita. No quiero cerrarlo porque he puesto mucha ilusión en él durante estos meses en los que he publicado regularmente, pero soy consciente de que no voy a poder seguir como hasta ahora. De manera que he decidido dos cosas: primero que las reseñas no serán tan exhaustivas, serán más o menos como esta que acabo de hacer. Y segundo, no todos los meses actualizaré todas las semanas. Me comprometo a hacer dos entradas por mes, si voy bien de tiempo haré alguna más, pero dos serán seguras. Además no voy a poder leer tanto, ni ver tantas películas y series, así que tampoco tendré tanto contenido. Esto es lo que os quería comunicar, NO VOY A DEJAR EL BLOG, aunque estaré menos tiempo por aquí, espero que lo entendáis y os sigáis pasando por mi rinconcito y me comentéis. Muchas gracias.

viernes, 30 de junio de 2017

¿Qué he visto estos meses? Mayo y junio

Como ya avisé la semana pasada, el domingo me fue imposible publicar porque… ¡he estado de vacaciones! Y por ese mismo motivo no he podido terminar de leer La Reina del Tearling, así que a cambio os traigo una entrada de estas que, en general, suelen gustar: ¿qué he visto estos meses en la televisión? Englobaré los meses de mayo y junio y tanto la televisión normal como Netflix. ¡Empecemos!
Comenzaré por la televisión normal. Lo primero que acabé de ver fue la enésima temporada de Cuéntame. Para quien no la conozca, es una serie española que lleva muchísimos años en pantalla. Narra la vida de una familia española a lo largo de la historia de España, empezó en la dictadura, pero ahora ya estamos en los ochenta. En esta temporada, hubo capítulos que me gustaron, no obstante, en general no me dejó un gran sabor de boca. La despedida de Juan Echanove me pareció un gran error, era de los mejores personajes. Salva la serie la abuela, que es genial, el resto cada vez me gusta menos.
Cuéntame, la familia Alcántara

Acabé de ver Tu cara no me suena todavía, y no me detendré mucho en este programa. Me pareció justo el ganador y poco más voy a decir. El formato es el de siempre pero en vez de con famosos, con anónimos. Algunas imitaciones eran espectaculares.
También vi en la televisión una película: La Cenicienta, pero la de carne y hueso. La vi porque después de La Bella y la Bestia tenía curiosidad. En comparación sale ganando por goleada la protagonizada por Emma Watson. A ver, la adaptación de La Cenicienta está bien (además sale mi bien querido Richard Madden, más conocido como Robb Stark), tal vez el problema sea que a mí me gusta mucho más la película de Disney de La Bella y la Bestia que La Cenicienta, de manera que era difícil que con actores de verdad la cosa cambiara mucho.
En otro formato, en concreto en un autobús de camino a Madrid (lo mejor de Alsa es que cada asiento tiene su propio dispositivo y puedes elegir qué ver), me decidí por Spotlight. Este filme ganó el Oscar a mejor película, si la memoria no me falla. Además habla de buen periodismo, y, para quien no lo sepa, yo tengo la carrera de periodismo. Tenía unas ganas locas de enfrentarme a ella porque en el cine me la perdí. Y he de decir que a pesar de que verla en el autobús fue un error (ruido, mal sonido, movimiento, falta de concentración, cascos asquerosos), me gustó mucho. También tengo que avisaros de que es lenta y no tiene mucha trama, sólo nos narra la investigación de los periodistas, ni salseo ni nada por el estilo, así que a los que no les gusten este tipo de películas que se olviden de ella.
Cartel de Spotlight

Y ahora nos vamos a Netflix. Oh, mi adorado Netflix. Qué mal me caíste el día que anunciaste que ibas a retirar Sons of Anarchy y How I met your mother. Pero bueno, te perdono porque aún me das muchas alegrías.
Finalicé Black Mirror, todas sus temporadas. Y creo que la serie gana sustancialmente cuando Netflix comienza a hacerse cargo de ella en la tercera. Las dos primeras son a ratos incomprensibles y algunos capítulos me resultaron agónicos y tremendamente desagradables. Yo no la recomiendo.
Después comencé Los 100, y he acabado la primera temporada. El piloto me decepcionó, sin embargo le he cogido el gustillo y me está enganchando bastante. Tengo que señalar que me recuerda muchísimo a Perdidos o Lost, como queráis. Gente que aterriza en un lugar desconocido, hay otros que habitan allí y son hostiles, tienen que organizarse, y otras similitudes. Continuaré con la serie y os contaré.
Los 100

Seguí con The Big Bang Theory y Hoy I met your mother. De la primera ya he visto dos temporadas y son absolutamente geniales, cada día me gustan más. La segunda, de la que he visto la primera temporada, también está bien, pero menos. Además creo que no me va a dar tiempo a acabarla antes de que Netflix la retire para siempre.
Y, por último, las películas de la plataforma. Las ventajas de ser un marginado, tenía muchas ganas de verla y no me decepcionó. Me pareció una película bastante recomendable para adolescentes y para adultos, y la verdad es que me ha dejado ganas de leerme el libro. Y también vi 1898. Los últimos de Filipinas. Creo que la cinta está bien, y digo creo porque la vi en el tren (descargada en la aplicación de Netflix) y como mis cascos son malos, pues no oí la mitad de los diálogos… Así que haré un revisionado y os contaré.
Imagen de Las ventajas de ser un marginado

Y esto es todo. Durante este mes seguiré con las que tengo empezadas que os he comentado y con Once upon a time, y, probablemente acabe de ver La casa de papel, que la echan en la tele normal y me está gustando bastante.
Vosotros, ¿qué habéis visto estos meses?, ¿coincidimos en algo?, ¿qué me recomendáis?

De nuevo os digo que este domingo me será imposible escribir porque no me da tiempo a preparar la entrada que quiero publicar, así que la retrasamos un poco y espero volver con algo que os guste. También llevo retraso con responder a los comentarios, perdonad, prometo que cuando pase la tempestad volveré a la rutina y os contestaré. ¡Hasta pronto!

domingo, 18 de junio de 2017

Harry Potter tag

Hoy voy a dedicar la entrada a un tag. Hace tiempo que no hago ninguno y éste me apetecía especialmente. Ya sé que es muy viejo y que muchos de vosotros lo habréis contestado ya, pero yo no, y me crié y crecí con Harry Potter, por lo que creo que merece este espacio en mi blog.
Así que... ¡allá voy!

Harry Potter tag


1. ¿Cuál es tu libro favorito?

Mi libro favorito es, sin ninguna duda, el segundo Harry Potter y la cámara secreta. Es el primero que me leí. Yo descubrí a Harry Potter por casualidad, sin saber que era una saga ni nada de eso. Me llamó la atención este libro y, desconocedora de que había un predecesor, le pedí a mi padre que lo comprara. Como me gustó, investigué y me di cuenta de que había más y decidí leerme el primero y después  el resto. 

2. ¿Cual es tu película favorita?

La tercera. Harry Potter y el prisionero de Azkaban. El director, Alfonso Cuarón, supo introducir la oscuridad en la saga, esa que después nos acompañaría hasta el final. También plasmó muy acertadamente el paso a la adolescencia de los tres protagonistas. Y bueno, Sirius es de mis personajes favoritos... 

3. Libro que menos te gusta.

Vale, igual esto es un poco polémico, pero no me gustó nada el último (Harry Potter y las Reliquias de la Muerte). Es por el final, en serio, odio ese final.

4. Película que menos te gusta.

La segunda (Harry Potter y la cámara secreta). No sé por qué, tal vez porque tengo tan buen recuerdo del libro que la película sólo consiguió corromperlo. No me llenó, de hecho me pensé bastante si ver la tercera. ¡Menos mal que lo hice!

5. ¿Qué partes te hicieron llorar?

Hedwig forever
Insensible o no, yo no lloré con nada en los libros. En las películas puede que sí, no me acuerdo (si no me acuerdo es que no lloré mucho). Bien es cierto que algunas muertes me dolieron especialmente (***SPOILER*** ¿Era necesario lo de Sirius? ¿Y lo de Lupin? ¿Y la pobre lechucilla? ***FIN DEL SPOILER***).

6. ¿Crepúsculo o Harry Potter?

No he leído Crepúsculo. Olé yo.

7. ¿A qué personaje intentarías conquistar?

A ninguno. Ningún personaje me resulta atractivo en ese sentido, creo que no encajarían conmigo para nada.

8. ¿Cuál es tu personaje favorito?

Tengo varios. Sirius me gusta mucho, como ya he dicho, pero también Snape y Lupin. La evolución de Neville me encanta. Y Hermione, que aunque a veces es repelente (en los primeros libros), no deja de ser la mejor representación femenina en toda la saga.

9. ¿Cuál sería tu Patronus?
El fénix

Obviamente: un fénix. 

10. Si pusieses escoger: ¿Varita, piedra filosofal o capa de invisibilidad?

Uhm... difícil. La varita me gusta, aunque su poder me recuerda un poco al del anillo de El Señor de los anillos, ¿podría controlarla? Venga, no me la juego, la capa de invisibilidad.

11. ¿Te molestó alguna de las películas?

¿Molestarme? ¿En qué sentido? No me gusta la segunda, eso ya lo he dicho... Y el final es igual en el libro que en la película, así que eso tampoco me gusta (maldito epílogo, me fastidió la saga). En general las películas me gustan bastante, así que no me "molestaron".

12. ¿En qué casa estarías?

Yo querría ser Griffindor, sin embargo, creo que iría a parar a Ravenclaw, opción que tampoco me disgusta.

13. ¿Cuál es tu materia favorita?

Me gusta Defensa contra las artes oscuras... aunque mi pasión por los animalillos me hace tener el corazón dividido... la que imparte Hagrid (¿cuidado de criaturas mágicas?) también me llama mucho. No puedo decidirme, sorry.

14. ¿Cuál es tu profesor favorito?

Me cae muy bien McGonagall, así que me quedo con ella.

15. ¿A qué actores te gustaría conocer?

Emma Watson me parece una chica con las ideas bastante claras, no me importaría conocerla... Aunque Gary Oldman es un actor genial, así como Helena Bonham Carter. No sé, no puedo decidirme.

16. ¿Qué hechizos te gustaría conocer?

El Patronus, el de abrir puertas (cuando no encuentro las llaves),  el que te permite que las cosas vayan a tu mano ¿accio? (cuando no encuentro las llaves de nuevo), y el que desarma a otros magos (expeliermo o algo así).

17. ¿Qué juegos tienes?

Juegos de Harry Potter tenía uno en el ordenador, bueno, era de mi hermana, yo jugué muy poco.

18 ¿Cuál sería tu posición en el Quidditch?

Se me da muy mal cualquier tipo de deporte, así que mi posición, definitivamente, sería la de espectadora. 

19. ¿Quedaste satisfecho con el final?

No, no y no. Vale, si no estáis de acuerdo y comentáis, sed respetuosos, por favor, yo lo soy con los que opinan que es el mejor final del mundo.

20. ¿Qué significa Harry Potter para ti?

Crecí con él. Fue la primera saga a la que me enganché, esperaba cada libro con ilusión, y cada película (y lo sigo haciendo). Me decepcionó en algunos aspectos, pero no puedo negar que me hizo soñar con una carta de Hogwarts, con una lechuza como mascota, y con la posibilidad de que la magia existiera. Tanto como lectora como escritora aficionada le debo mucho a estos libros, no lo puedo negar. Así que gracias J.K. Rowling. Y gracias Harry Potter.



Bueno, fin del tag. No voy a nominar a nadie, si alguien no lo ha hecho y quiere contestarlo, adelante, decídmelo en los comentarios y lo leeré encantada.

Y un aviso más. Voy a pasar quince días caóticos en los que no voy a publicar los domingos, así que avisaré por twitter (@Marina_phoenixde cuando voy a actualizar el blog. 

Gracias por leerme y, si estáis sufriendo la ola de calor, que la fuerza os acompañe, amigos.

domingo, 11 de junio de 2017

Ofrenda a la tormenta de Dolores Redondo

Hoy vuelvo con las reseñas literarias. En concreto con la tercera parte de la Trilogía del Baztán. Si más o menos os pasáis por aquí semanalmente, sabréis que a las anteriores dos partes les saqué algunos fallitos que confiaba en que se arreglaran en esta última, así que vamos a analizar (con los menos spoilers posibles) lo que se soluciona y lo que no en la conclusión de estos libros (aunque se rumorea que habrá un cuarto).

Título: Ofrenda a la tormenta
Portada de Ofrenda a la Tormenta
Autora: Dolores Redondo
Editorial: Ediciones Destino
Año: 2016
Páginas: 547
Género: crimen y misterio

Sinopsis:
«El intruso retiró el muñeco y observó la carita de la niña […]. No había ya luz en su rostro y la sensación de estar ante un receptáculo vacío se acrecentó al llevarse de nuevo el muñeco a la cara para aspirar el aroma infantil, ahora enriquecido por el aliento de un alma.»
La muerte súbita de una niña en Elizondo resulta sospechosa: el bebé tiene unas marcas rojizas en el rostro que indican que ha habido presión digital, y además, su padre intenta llevarse el cadáver. La bisabuela de la pequeña sostiene que la tragedia es obra de Inguma, el demonio que inmoviliza a los durmientes, se bebe su aliento y les arrebata la vida durante el sueño.
Pero serán los análisis forenses del doctor San Martín los que convencen a la inspectora Amaia Salazar de investigar otras muertes de bebés, que pronto revelarán un rastro inaudito en el valle. Berasategui muere, entonces, inexplicablemente en su celda, lo que despliega una trepidante investigación que llevará a Amaia al auténtico origen de los sucesos que han asolado el valle de Baztán. Y mientras, desde el bosque, una impresionante tormenta llega para sepultar la verdad más demoledora.

Mi opinión:
Después de leer El guardián invisible y Legado en los huesos, hay algo que me ha quedado claro de esta autora: tiene una prosa bonita y, cuando se lo propone, sabe mantenerte en vilo y engancharte de manera que no puedas parar de leer. En este sentido Ofrenda a la tormenta ha seguido en la línea de sus predecesores, sin embargo, no todo es perfecto en el libro, por desgracia. Bueno, como dijo Jack el Destripador: vamos por partes.
Primero: el caso. Amaia no ha zanjado el caso del Tarttalo de la anterior novela. Así que ella sigue obsesionada con esto, y arrastra a su equipo de investigación en esa dirección. Sin embargo, las muertes de los bebés la desvían y la hacen mirar en otra dirección. Estos asesinatos son muy siniestros… a mí me removían por dentro, ¿qué clase de monstruo puede matar a un bebé recién nacido? Gracias a Dios que no todo versa sobre este tema, hay muchas cosas que investigar y todo se complica. Profesionalmente, vemos a una Amaia mucho más dubitativa, temerosa, que llega a meter la pata muchísimo en una parte del libro. Las cosas se oscurecen y nos damos cuenta de que los protagonistas están ante algo grande. Es una historia más dura que las anteriores, a la autora no le tiembla la mano a la hora de “eliminar” a algún personaje. Yo admiro mucho esto. Me explico, hay escritores que se encariñan mucho con sus creaciones y les da miedo matarlos. No obstante, a veces hay que hacerlo para que la trama avance coherentemente y con fuerza. En este caso perdemos a uno de mis favoritos… Tranquilos que no digo más.
He de decir, que al principio pensé que la novela iba a estar presidida por lo sobrenatural, sin embargo, conforme avanzaba me di cuenta de que no iba a ser así. Lo fantástico aparece, pero de manera testimonial, como acompañante de lo real. Es un aspecto no decisivo, aunque sí importante. Como en los anteriores aprendemos mucho de la mitología, lo cual, como ya he dije en las otras reseñas, me gusta.
En este libro desaparecen las regresiones al pasado. A mí me ha faltado una aclaración de por qué su padre permitía el maltrato de su madre hacia Amaia. Tal vez es que no hay ninguna explicación, tan sólo que el hombre estaba enamorado de su mujer psicópata y prefiere que la que se vaya de casa sea su hija. Vale, peores cosas vemos en la prensa cada día, lo acepto.
Bien, ahora hablaré de los personajes, que es donde más fallitos veo. Primero Amaia. La inspectora Salazar está muy perdida en esta historia, tanto en lo profesional como en lo personal. Su carácter no me termina de convencer, sobre todo en esta tercera parte. Aunque profesionalmente parece brillante, no duda a la hora de menospreciar a sus compañeros, los trata mal en ocasiones. Por otro lado, en lo personal, es egoísta. No trata bien a su marido. James tiene que comprenderla en todo, sin embargo ella no hace nada por él, y si lo hace, es a regañadientes. A ver, bien es cierto que tuvo una infancia horrible, pero eso no te exime de ser buena esposa.
Luego le he visto una gran falta en la relación Amaia-James. En la primera novela, Amaia estaba enamoradísima de James, es el mejor marido del mundo y está satisfecha en todo, incluso en el plano sexual. Vale, en el segundo libro ya empieza a verle irritante porque le exige cosas tan raras como que le acompañe a la inauguración de una exposición suya (cosas que normalmente las parejas comunes hacemos, estar al lado del otro en los acontecimientos importantes), pero es que en este tercero, James le molesta de sobremanera. [***SPOILER***] Y sí, le pone los cuernos. Y se los pone precisamente con el personaje que le exasperada en el segundo: el juez Markina, del cual se súperenamora y con él descubre lo que es estar con un hombre de verdad. Pues James en El guardián invisible le encantaba… A mí esta infidelidad no me gustó nada, me parecía innecesaria. Y sobre todo, lo que me revienta, es que al final, James parece que la perdona... [***FIN DEL SPOILER***].
Otro personaje que cambia es Iriarte. Pasa de ser la mano derecha de Amaia, en el que más confía (después de Jonan) a ser un policía excesivamente “corporativista”, odia el conflicto y lo evita. Amaia pasa de fiarse ciegamente de él a ocultarle cosas. Y eso a él le molesta, normal.
Los que mejoran son Montes y Zabalza. Montes pasa a ser “el nuevo Iriarte” de Amaia, y  por fin olvidan sus diferencias. Con él vemos algo que la autora descuida, Montes le confiesa a Amaia que ha vuelto con Flora, la hermana mayor de las Salazar (mantienen una relación amorosa en el primer libro), pero no se vuelve a saber nada de esto. Zabalza termina por aceptar a Amaia como jefa, y tal vez a sí mismo, pero se pasa muy por encima en este tema.
Volviendo con Flora, ésta ha ido perdiendo protagonismo desde la primera parte. Se soluciona la relación su relación con Anne, pero no me gusta la manera, me esperaba algo más espectacular. Flora es un gran personaje y no se explota demasiado.
Y en cuanto a la manera en que se zanja el conflicto de Amaia con su madre, algo capital en la trilogía, te deja muy fría, es demasiado sencillo. Hemos estado dos libros viendo como Rosario amargaba a Amaia, como ella tenía pesadillas y vivía aterrorizada, para que ahora las cosas terminen así… No digo cómo por no contar más de la cuenta.
Lo que es muy secundario en esta novela es lo del agente Dupree, pero parece que si hay una cuarta parte, éste será el tema central.
En cuanto al desenlace, todo se resuelve muy rápido, lo cual está bien, tampoco hace falta dilatar la conclusión capítulos y capítulos. Llega un momento que el lector tiene claro quién es el malo y sólo deseas que la inspectora abra los ojos de una vez.
Lo que más me ha gustado es que te engancha mucho, necesitas saber quién es el culpable de los crímenes.
Lo que menos, sinceramente, el personaje de Amaia en el terreno personal. En el profesional me parece fuerte y muy capaz, sin embargo, con su marido es injusta en muchas ocasiones.
Os recomiendo el libro si os han gustado los anteriores. Es un buen cierre para la trilogía (la primera que acabo este año), aunque creo que me quedo con el segundo.

Citas:
“No era la primera vez que se enfrentaba a la humillación y el oprobio. Cuando tenía nueve años era casi una experta en ese tipo de aprendizaje en el que nos doctora la vida, que no sirve absolutamente para nada, no te prepara, no te hace más fuerte; es sólo una barrena cruel y profundamente enclavada en la roca que eres. Un canal de debilidad que disimulas con suerte durante años, un dolor que reconoces en cuanto llega devolviéndote el deseo intacto de huir, de volver a la caverna donde habita el corazón humano, de renunciar al privilegio de la luz, que sólo es foco sobre tus miserias”.

“Hay un instante, un hecho, un gesto, una llamada, una palabra que lo cambia todo. Y cuando ocurre, cuando llega, cuando es pronunciada, rompe el timón con el que habías creído gobernar tu vida y arrasa los ilusos planes que habías ideado para el mañana mostrándote la realidad. Que todo lo que parecía firme no lo era, que todas las preocupaciones de la existencia son absurdas, porque lo único absoluto y total es el caos que te obliga a doblegarte sumiso y humillado bajo el poder de la muerte”.

domingo, 4 de junio de 2017

Ya no somos tan piratas...

Ayer por la noche, yendo a contracorriente, decidí pasar del partido de la final de la Champions e ir al cine. Y, cómo no, fuimos a ver Piratas del Caribe: la venganza de Salazar o Dead Men Tell No Tales, como prefiráis.
Cartel de Piratas del Caribe
A mí la saga de Piratas del Caribe me gusta a ratos. A ver si me explico, la primera entrega me encanta. Apareció cuando las películas de piratas estaban claramente en decadencia y le ofreció nuevos aires, una frescura encarnada en su histriónico y carismático personaje Jack Sparrow, magníficamente por Johnny Depp. A esto se le sumó un Orlando Bloom en racha tras El señor de los anillos, el fuerte personaje de Keira Knightley, y un gran Geoffrey Rush (pocas veces defrauda este actor), y juntos, consiguieron armar un filme inolvidable, una gran historia de aventuras en alta mar, con fantasmas, humor, piratas e incluso frases para la memoria (siempre recordaréis este día como el día en el que CASI atrapáis al capitán Jack Sparrow…).
Llegaron después las otras dos, las cuales las juzgo juntas porque está totalmente unidas. A mí me decepcionaron por un simple motivo, eran demasiado enrevesadas, demasiadas traiciones, ni siquiera Will y Elizabeth eran ya los íntegros enamorados de la primera. Pero he de decir que con el tiempo y las continuas reposiciones en televisión, he aprendido a quererlas, a entenderlas y a ver en ellas lo mejor obviando aquello que no me termina de cuadrar. Y es que allí sigue estando Jack, como estandarte de ese capitán con suerte e ingenio, dirigiendo la trama con sus descabelladas ideas. Y un buen villano, Davy Jones, con un propósito, una historia creíble y armada.
La cuarta no la recuerdo muy bien. Pero sé que cuando la vi en el cine me entretuvo bastante. Supongo que tendría sus fallos, porque desde luego, no es la mejor, pero estoy segura de que no me aburrí viéndola. Eso sí, que no me acuerde de muchos detalles me da pistas de que pasó sin pena ni gloria por mi vida.
Y ya, por fin, llegamos a esta última. Sí, me divertí viéndola, no obstante, me defraudó. Se supone que es la última de la saga, por lo que yo, sinceramente, me esperaba algo espectacular, la vuelta a los orígenes, la brillantez de Jack y Barbossa, y la vuelta de Will como el capitán del Holandés Errante. Y no fue así. Creo que la cinta se apoya en numerosas “gracietas”, a menudo insulsas, una suerte de pequeñas bromas que te hacen sonreír (y algunas veces reír a carcajadas, el robo del banco del principio es una genialidad) aunque no son suficiente para aupar una trama que hace aguas. O tal vez es que no está bien desarrollada, no sé exactamente donde está el fallo.
Os la resumiré a mi modo (odio hacer resúmenes). El hijo de Will y Elizabeth (Henry) quiere eliminar la maldición que condena a su padre a ser el capitán del Holandés Errante y sólo pisar tierra una vez cada diez años, para ello necesita el tridente de Poseidón, pues anula todas las maldiciones. Por diversos motivos se alía con Jack (que está en su peor momento) y con Carina, una inteligente joven que tachan de bruja, y van a por dicho tridente. Salazar es liberado de su propia maldición, en la que había caído por culpa de Sparrow, y quiere vengarse. Se encuentra con Barbossa que, para salvarse, le ayuda a cazar a Sparrow, pero lo que realmente quiere es el tridente. Y todos persiguiéndose y todos a por el tridente. Repito mucho maldición y tridente, ¿verdad? En la película también sucede.
Podría haber sido una buena cinta, sin embargo se queda a mitad de camino. La principal tara es que Jack, el punto de apoyo de todas las películas, ha dejado de ser él. Se pasa la película borracho y sin hacer nada, dejándose llevar por los demás, sin iniciativa y sin el ingenio que le ha caracterizado durante cuatro películas. Vale que haya caído en desgracia y que la mala suerte le persiga, pero Piratas del Caribe necesita a Jack Sparrow, en nuestro imaginario van de la mano, y en esta película no está.
Tampoco me gusta que se pasan demasiado tiempo reuniendo a los protagonistas para después no explotar sus relaciones. Barbossa aparece a mitad de película casi, y he de decir que es el que mejor está de toda la cinta, pero tampoco se termina de exprimir su personaje, que a mí siempre me ha gustado mucho.
Después introducen una premisa que antes no existía: todos los piratas son estúpidos. Todos se comportan como auténticos imbéciles. Es cierto que en las anteriores tenían actuaciones un poco ridículas para poder hacer uso del humor, mas nunca hasta el punto al que se llega en esta…  A ver, ¿desde cuándo Sparrow es idiota? ¿Y Gibbs? Los piratas se caracterizan por buscar su salvación y su beneficio (vamos, por ir a la suya), no por ser tontos. Tal vez sea porque ha suprimido a los dos personajes que solían hacer de graciosos (el tuerto y su amigo) y por eso ahora todos se han convertido en ellos. El único que se salva es Barbossa, que sí que se muestra como siempre, egoísta e inteligente.
De hecho, de Barbossa es del que más descubrimos en la película, resulta que tiene un pasado, y sentimientos. Y eso me gustó. También explican la historia en común de Jack y Salazar. Creo que le falta profundidad a esa enemistad, podrían haberle sacado más jugo, que no se resolviera en una batalla naval, que hubiera sido prolongada durante años, la venganza tan ansiada de Salazar tendría más sentido. Pero es mi parecer.
En cuanto a los personajes, como he dicho, Jack ha dejado de ser Jack. El de Bardem me deja un poco indiferente. No es mal villano, pero le falta argumento, motivaciones. De verdad, creo que es el principal problema de esta película, no suceden muchas cosas. Carina sí que me gusta, es una mujer lista e independiente, que lucha por lo que cree. Henry queda muy difuminado entre todos los demás, sin casi personalidad. Y Barbossa es el que más se parece a las entregas anteriores, el más coherente consigo mismo. Por otro lado, me esperaba más protagonismo de Orlando Bloom, que tuviera cierto papel trascendental en la historia, pero no, su aparición se limita a dos escenas. Por no hablar de Elizabeth que aparece por figurar.
Los efectos especiales son geniales, como siempre. En eso no tengo absolutamente ninguna queja.
Ah, y sale Paul Mccartney, tenía que decirlo.
Y, por último, decir que yo pensaba que era la última, pero parece ser que hay una escena después de los créditos (yo no la vi porque me tuve que ir), así que quién sabe, tal vez Sparrow tenga una nueva oportunidad para volver a ser él y conquistarme a mí y a los siete mares de nuevo.

Si os gusta la saga id a verla, pasaréis un buen rato, pero no vayáis con grandes expectativas, sentaos y disfrutad de las pequeñas escenas brillantes, pues no encontraréis ni la sombra de lo que fue, y significó, Piratas del Caribe: la maldición de la Perla Negra.