lunes, 9 de octubre de 2017

Liebster Award

¡Hola! Hoy toca actualización, aunque como suponía no he terminado las Novelas Ejemplares. En realidad sólo me queda una, pero me gusta hacer las reseñas cuando el libro está totalmente acabado. Así que tendremos que esperar a la próxima entrada. Y se me van a juntar muchas cosas para comentar, porque la semana que viene es la Fiesta del cine en Zaragoza y yo soy muy fan de este acontecimiento. Por cierto, ya que nombro mi ciudad, son las Fiestas del Pilar, así que si hay algún mañico que me está leyendo: ¡Felices fiestas!
Bueno, no tenía nada preparado, así que voy a contestar a un tag al que me nominaron ya hace tiempo. Se trata del Liebster Award, que va destinado a blogs con menos de doscientos seguidores. Hay que contestar a once preguntas redactar otras once y nominar a once blogs. Hice uno parecido, pero como las cuestiones son distintas, voy a contestar.


Primero agradecer a Yani de Clásico desorden su nominación, que se acuerden de una siempre hace mucha ilusión. Y ahora, adelante con el tag:

1. Clásico preferido
No es que sea una experta en clásicos... Estoy estudiando por la UNED Lengua castellana y Literatura, por lo que me tengo que leer algunos, sobre todo, españoles. Sin embargo, mi favorito por ahora es uno que leí por gusto, no por obligación: Los santos inocentes, de Miguel Delibes. Me parece tan sencillo y tan profundo a la vez… Me encantó. Y la película tampoco decepciona.

2. ¿Algún libro preferido que no sea una ficción?
No suelo leer nada que no sea ficción, excepto los libros de texto, y esos no entran en mi grupo de favoritos…

3. ¿Qué género dejaste de leer porque te aburrió y no te llama la atención?
No descarto ningún género, pero sí que es verdad que hay algunos que me llaman menos. La literatura romántica no es de mis favoritas, por ejemplo. Además, hoy por hoy, están de moda libros que llevan una carga machista horrible, llenos de relaciones tóxicas y argumentos insulsos que me producen bastante rechazo. No voy a decir que jamás vaya a leer ninguno, pero por ahora, no están en mi lista.

4. ¿Cuáles son los cinco libros que te llevarías a una isla desierta, y si biblioteca, sabiendo que son los únicos que podrás releer?
Esta pregunta es complicada. Creo que escogería Los santos inocentes (que ya lo he nombrado en la primera cuestión), Rabia (uno de mis favoritos de adolescente), alguno de Manolito Gafotas (sí, mi querida infancia), El nombre del viento o Juego de tronos (no sé por cuál decidirme, lo echaría a cara o cruz) y El Quijote (que no me lo he leído y en la isla tendré mucho tiempo… jaja).

5. ¿Qué libro ambientado en otra época (pasada o futura) elegirías para formar parte de la historia?
Los libros distópicos suelen ser muy pesimistas, por lo que no me gustaría que formasen parte de la historia, sólo la ennegrecería, imaginaos unos Juegos del hambre… Ahora no se me ocurre ninguno, tal vez alguno que esté ambientado en el pasado y acabe con un rey justo en el poder, probablemente así cambiásemos la historia y aprendiésemos a elegir gobernantes decentes para nuestros países.

6. ¿Qué libro te gustaría que tuviera una adaptación cinematográfica o una serie?
Me gustaría ver una adaptación para La Reina del Tearling. Me estoy leyendo la trilogía y me parece interesante. Mi primera opción era El nombre del viento y El temor de un hombre sabio, pero sin tercera parte no quiero ni película ni serie, que luego pasa como en Juego de Tronos, que hay que inventarse las tramas porque George no escribe a la velocidad adecuada.

7. ¿Alguna cita/frase favorita de un libro?
Muchas. Las voy anotando. Por ejemplo: “generalmente, el miedo proviene de la ignorancia” de El nombre del viento, “me gustan los perros porque son leales y honestos, y algunos perros son más listos y más interesantes que algunas personas” de El incidente del perro a media noche, “la fe es voluble y frágil: se tambalea, se recupera, se fortalece, se resquebraja. Y se pierde. Creer nunca es de fiar” de Así empieza lo malo, etc.

8. ¿Saga o autoconclusivo? ¿Por qué?
Las dos cosas. Las sagas están bien porque el universo de la saga en cuestión tiene más desarrollo, y cuando unos personajes te gustan los disfrutas más tiempo. Pero en los autoconclusivos no hay que esperar para terminar la historia.

9. ¿Cómo surgió el nombre de tu blog?
Por dos motivos. Primero por los X-men. Son mi grupo de superhéroes favoritos, y los poderes mentales de Phoenix me parecen geniales. Segundo porque me siento identificada con la capacidad del fénix de resurgir de sus cenizas, he pasado momentos malos en mi vida y he salido adelante, y eso es lo importante, la parte de mí misma de la que más orgullosa me siento.

10. ¿Cuál es el motivo principal por el que creaste el blog?
Al principio lo hice para escribir. Ahora para compartir mis aficiones.

11. ¿Cuáles son las entradas que más disfrutas cuando las escribes y cuáles son las entradas que te gustan leer en otros blogs (si es que no coinciden)?
Me gustan todas, con todas me divierto. Disfruto leyendo las reseñas de libros que también he leído yo, para contrastar opiniones.

No hay nominados ni preguntas, es un tag que lleva mucho tiempo circulando, y lo hemos hecho casi todos, así que no voy a nominar a blogs que ya lo han realizado.

¡Hasta aquí el tag! Nos vemos en quince días, espero que con las Novelas ejemplares acabadas… 

domingo, 24 de septiembre de 2017

¿Qué he visto estos meses? Julio y agosto

Hoy vengo que con una entrada que me va a servir para recopilar lo que he visto en la televisión los meses de julio y agosto. La verdad es que no han sido excesivamente productivos (yo pensaba que sí, pero me he sorprendido al repasarlos), sin embargo, contienen un plato fuerte: Game of Thrones, o Juego de Tronos, como prefiráis. Así que, ¡allá vamos!
Lexa de Los 100
Lo primero que hice fue acabar la segunda y la tercera temporada de Los 100. Sé que ya existe una cuarta, pero Netflix aún no la tiene, así que tendré que esperar un poquito (suponiendo que la compren, claro). La segunda temporada me gustó bastante, la “alianza” con los terrestres, con la aparición del personaje de Lexa, me pareció que completaban muy bien el grupo que ya habíamos conocido en la primera temporada, los que provenían del Arca. Me piqué mucho y no podía dejar de verla. La tercera temporada es rara. Meten algo de ciencia ficción y se hacen un lío monumental con lo de la ciudad de la luz. No obstante, y al contrario que a muchas voces críticas que he oído y leído, a mí me convenció bastante. Algunos de los protagonistas se desarrollan de una forma que no me gustó nada, otros tienen un camino más acertado, en mi opinión. Y, por supuesto, en ninguna de las dos temporadas faltan muertes trágicas (no diré de quién para no hacer spoilers). Resumiendo, la mejor, por ahora, la segunda, aunque todas me han enganchado hasta el punto de necesitar ver un capítulo detrás de otro y tener que hacer esfuerzos para controlarme.
La siguiente que completé fue Game of Thrones… Ésta también me resultó muy adictiva, sobre todo a partir del tercer capítulo, los primeros son demasiado introductorios. Ya no existe libro de lo que estamos viendo, por lo que no puedo seguir diciendo: “las novelas son mejores”, así que os ahorraré ese trago. Ahora bien, si me dejo llevar por mi modo súperfan, puedo afirmar que me pareció una temporada genial, llena de acción y de momentos emocionantes. Sin embargo, si saco a relucir mi lado más crítico, me está comenzando a dar la impresión de que los guionistas empiezan a darle a público simplemente lo que quiere. Y a veces eso no es lo mejor. Una historia es lo que es porque una autor lo decide así, no por ofrecerles a los espectadores lo que piden (como pasó en el final de Harry Potter). A continuación, los que no la hayáis visto dejad de leer hasta el siguiente párrafo porque van unos ejemplos que destripan acontecimientos muy significativos: ****SPOILER**** Por ejemplo, que Jon sea el legítimo heredero del trono de hierro porque sus padres estaban enamorados y casados… Y que para colmo se líe con Dany. Es todo lo que queremos los fans porque son nuestros personajes favoritos (para la mayoría, junto con Tyrion), pero ¿es lo más acertado? Jon Nieve/Snow nos gusta porque siendo “bastardo” estaba alcanzando el poder gracias a su valía y a que era justo como su padre (el Cid de Invernalia, oye). Y Daenerys nos gustaba porque era fuerte y ecuánime, defendía a los débiles, sabía lo que le correspondía, no necesita a Jon para reinar. Ni Jon a Dany. Por otro lado, la escena de la muerte de Meñique, aunque la disfruté muchísimo, me pareció forzada, una manera de sacudírselo de encima ****FIN DEL SPOILER****
Juego de Tronos

La tercera serie que vi fue Westworld, también de HBO. Es extraña, pero he de decir que me parece de lo mejorcito que hay ahora mismo. Al principio vas un poco perdida, poco a poco vas entrando en la historia y, cuando crees que ya lo comprendes todo, le dan la vuelta de una manera magistral, nada es lo que parece. Y lo mejor es que te encanta lo que está sucediendo. Por no hablar de las frases épicas de Dolores y de Ford, disfrutas escuchándolas… No soy muy fan de la ciencia ficción ni de los asuntos de androides y tal, sin embargo, esta serie merece la pena verla.
Dolores en Westworld

Sigo viendo Cómo conocí a vuestra madre, que parece ser que no la retiran de Netflix, por ahora, y The Big Bang theory, que sí que me la quitan en 30 de septiembre (pero bueno está en HBO). Aun así quiero expresar aquí el disgusto que tengo con Netflix, aquí he reiterado muchas veces lo que me entusiasma esta plataforma, pero está perdiendo puntos. Retira series (a mí sólo me afecta The Big Bang theory por ahora) y de otras no trae contenido nuevo (como por ejemplo de mi amada Gotham, que sigue sin aparecer la tercera temporada cuando ya se está emitiendo la cuarta…). Entiendo que tengamos que sufrir la demora por cuestiones de derechos, pero me parece que te ponen la miel en los labios y luego no cumplen. Me siento defraudada en ese aspecto. Menos mal que me anima pensar que Stranger things está a la vuelta de la esquina y que Narcos ya está aquí (casi completada por mi parte, esta noche me veo el último, pero esa tocará en la próxima recopilación).
Por último, tan sólo vi una película, El guardián invisible. Tenía en mente haberla visto en el cine, porque es la adaptación de un libro que me leí. Como no pude, cuando apareció en el catálogo de Netflix, aproveché. Sinceramente, no es nada buena. El libro le da mil vueltas, cuesta mucho que arranque la historia y luego la resuelven en diez minutos. No me convenció para nada. Mejor leeros la novela, si estáis interesados.
Bueno, pues hasta aquí el repaso de lo que he visto en los meses de verano, ¿coincidimos?, ¿qué me recomendáis que vea?

¡Hasta dentro de quince días! Espero que con reseña literaria, aunque sinceramente, no me siento con fuerzas de acabar las Novelas ejemplares en dos semanas….

domingo, 10 de septiembre de 2017

La invasión del Tearling de Erika Johansen

Vuelvo tras mis merecidísimas vacaciones con una reseña literaria. Y voy a hablaros de una novela que he devorado durante estos días en la playa: La invasión del Tearling. Intentaré no hacer spoilers del libro anterior, ni de éste, obviamente.

Título: La invasión del Tearling
Portada de La invasión del Tearling
Autor: Erika Johansen
Editorial: Penguin Random House
Año: 2015 (edición en digital 2017)
Páginas: 405 (en el e-book)
Género: fantasía, distopía

Sinopsis:
Se ha hecho con el trono. Ahora tendrá que salvar a su reino.
Una vez conquistado el trono, hay que conservarlo. Y no parece fácil. Kelsea ha decidido interrumpir el envío de esclavos al vecino reino de Mort y se ha ganado la lealtad y la admiración de su pueblo, pero también ha despertado la ira de la Reina Roja. A partir de ahora, la brutal soberana no cejará en su empeño por destruirla.
Desesperada y más sola que nunca, Kelsea deberá encontrar la manera de defender a su reino. Y eso pasa por aprender a controlar sus poderes y descubrir su conexión con Lily, quien procede de una época en la que ser mujer era casi un crimen.
Mientras el ejército invasor se acerca, Kelsea se dispone a servirse de lo que ha aprendido para asegurar el futuro del Tearling. Pero el tiempo se acaba...

Mi Opinión:
La verdad es que tenía expectativas altas con este libro, como ya dije en la reseña de la primera parte, La reina del Tearling, la autora ofrecía un planteamiento original, pero en el primero, no terminaba de explotarlo. En éste ha sabido sacarle mejor el jugo y ha conseguido armar una novela que te engancha tanto que no puedes soltarla. Yo me dosifico las horas de lectura porque tengo que estudiar, y con La invasión del Tearling me he saltado más de una vez mi estricto horario.
Comienza la historia con una pequeña elipsis temporal, además no nos ofrecen la visión de la protagonista, de Kelsea, por lo que se consiguen dos cosas: extrañeza y ganas de que la autora vuelva a centrarse en ella, pues necesitamos saber qué opina la reina de todo lo que está aconteciendo. Kelsea ha madurado y se ha fortalecido, aunque aún lo logre comprender sus poderes. También es consciente de que tiene un lado oscuro que teme no poder controlar, aunque con esfuerzo lo va dominando. Sin duda es una heroína literaria digna, de las que hay que se quedan en tu memoria. Sin embargo, algo no ha cambiado, sigue teniendo las hormonas desatadas, algo que no molesta del todo porque te planteas si es sólo por su edad o también es por su herencia Raleigh. Y es que Kelsea sigue sin conocer mucho de su madre (y nosotros tampoco), aunque lo que tiene claro es que no quiere parecerse a ella.
Kelsea ahora tiene que hacer frente la invasión mort que avanza irremisiblemente hacia el Tearling sin que su ejército pueda contenerlos apenas.
La gran diferencia de esta segunda parte es que la monarca tiene visiones del pasado. Está mentalmente unida con una tal Lily, gracias a la que, poco a poco, vamos descifrando datos muy importantes acerca de la Travesía. La autora genera así dos historias entrelazadas, el presente del Tearling, con Kelsea al frente, y el pasado, cómo eran las cosas antes de que el Tearling existiera, con Lily. Esto me ha gustado mucho porque como dije, lo más original de esta trilogía es el contexto temporal en el que nos sitúa, un futuro que parece pasado.
Conocemos más de la Reina Roja, la archienemiga de Kelsea y dirigente de Mortmense. Y es que se van destapando aspectos del pasado, de reinados anteriores al que se nos narra, que parecen una pieza esencial para el desarrollo de la trama.
Un personaje que apenas tenía protagonismo en La reina del Tearling cobra ahora una importancia mayor: esa sombra siniestra y poderosa que hacía tratos con la Reina Roja se nos muestra ahora como algo o alguien que tiene un propósito, para el que necesita a Kelsea. ¿Debe Kelsea caer en la tentación y fiarse de él? Además, casi no se nos desvela su identidad, por lo que se nos genera una nueva incógnita para el tercer libro.
El que ha caído en el olvido prácticamente es el Traedor, uno de mis favoritos de la primera parte. Sólo sale una vez y para casi nada, sólo para advertir a nuestra reina. Esta decisión de Johansen me da pena, porque creo que es un personaje muy carismático. No obstante, estoy segura de que está destinado a tener una mayor importancia en el tercero y último libro. Lo mismo ocurre con Andalie, me parece que puede dar mucho más de sí. Se nos retrató en la primera parte como misteriosa, y Kelsea no sabía si fiarse de ella o no, y ahora no tiene protagonismo. Otra a la que no se explota para nada es a Brenna, algo que tampoco sucede en el primero. También podemos meter en este saco de personajes que aparecen pero de pasada a una criada que tiene la Reina Roja que parece una infiltrada del Tearling y a la ex –esclava sexual del Regente (no recuerdo su nombre). Parece que Johansen introduce demasiados nombres para después no saber qué hacer con ellos (¿Qué pasara con Ewen?, ¿o con las hijas de Andalie?, ¿los olvidará en el final?). Tal vez el tercero resuelva todo esto, ojalá, pues eso convertiría estos libros en una gran trilogía.
****SPOILER**** El gran fallo que tiene la autora es como se quita de en medio a los que ya no le sirven. Ya lo hizo en el primero con el Regente y ahora vuelve a pasar lo mismo con Thorne, un gran malvado que podría haber dado mucho de sí. **** FIN DEL SPOILER****
Johansen deja varias historias abiertas, interrogantes que quieres resolver, tanto en el pasado del reino como en su presente. Yo, de hecho, estoy deseando leer la tercera parte, aunque ya adelanto que voy a enfrascarme con otra lectura y me voy a tener que aguantar las ganas de saber el desenlace de esta trilogía que me tiene totalmente atrapada a pesar de los fallitos que os he comentado. Por cierto, he oído rumores de que harán película ¿alguien sabe si es cierto o es un bulo?
Me despido hasta dentro de dos semanitas, seguramente tocará el repaso a lo que he visto en los meses de julio y agosto, y advierto que he visto Juego de Tronos

Citas:

“Le da pánico la muerte, la idea de dejar de exisitir”

sábado, 26 de agosto de 2017

Dunkerque, una película de guerra

¡Sorpresa! Ya sé que dije que actualizaría cada dos semanas, pero como voy a estar un tiempo sin internet, he decidido subir una entrada ahora que puedo. Cuando la conexión vuelva a mi vida, regresaré con energías renovadas.
Cartel de Dunkerque
Hoy, como adelanté, toca reseña de película. En concreto de Dunkerque. Y los que os paséis a menudo por aquí, diréis: "oh, Dios mío, ¡pero si no es de superhéroes!" Sí, a veces veo otras cosas en el cine.
De nuevo las buenas críticas jugaron un papel muy importante a la hora de decidir si iba o no a las salas o la dejaba pasar. Aunque, si soy sincera, lo que realmente me convenció es que estaba firmada por uno de mis directores favoritos: Christopher Nolan (el que creó  las tres mejores películas de Batman a mi parecer).
Sin embargo, en Dunkerque prescinde de algunos de sus rasgos más característicos. El más destacable, el de los elementos fantásticos. Lo que nos presenta es la cruda realidad de una guerra, nada más.
Y cuando digo esto, lo digo muy en serio. La protagonista es la guerra. Por eso pienso que Dunkerque no es una película para todos, de hecho a mi novio no le gustó, y tenía ingredientes para que a él le gustara (acción, efectos especiales). Lo que le sucede a este filme es que no deposita el peso en los personajes. Nolan no quiere que terminemos de empatizar con ellos porque lo que nos está narrando es algo más inmenso: un conflicto bélico. Y transmite la verdad de la contienda: da igual quién seas y lo que hagas, estás metido en esta batalla y la muerte acecha. La guerra no hace distinciones, se lleva por delante todo lo que puede.
Si llegamos a identificarnos con ellos es porque conocemos la historia real pero no porque sepamos mucho de ellos. La verdad es que no sabemos nada de su vida, sólo que se quieren marchar de ese infierno, algo totalmente lícito.  Los “protagonistas” (repito que la protagonista es la guerra) son instrumentos que Nolan usa para explicar partes de la guerra.
Los únicos de los que sí sabes algo y a los que terminas por querer, son los tres tripulantes de una embarcación que van al rescate de los soldados por un llamamiento que se hace. Esos anónimos para la guerra, terminan siendo los más cercanos al espectador en el relato. Son los que le dan un toque emotivo. Sin ellos, Nolan hubiera esquivado del todo el sentimentalismo.
Los soldados no son héroes dispuestos a sacrificarse por el resto de la humanidad. Están atrapados en esa inmensa playa y sólo quieren salir, porque si no, saben a ciencia cierta que morirán. Además son críos. Uno de los aviadores sí termina por estar algo más cercano al prototipo de héroe que acostumbramos a ver en las películas de guerra, pues lo da todo por derribar a los aviones del otro bando. Y tal vez el general, o capitán (no sé qué era, yo lo de los mandos no lo llevo muy bien), que se queda aunque "el barco" se hunda.
El enemigo no tiene rostro. Así se evita caer en el maniqueísmo tan manido en las narraciones bélicas. No podemos criminalizar a nadie en concreto, porque no los vemos. Nolan juega con que tengamos unos conocimientos básicos de historia para entender lo que está pasando.
Otra cosa que le alabo es que no se recrea en la masacre, en la sangre y en el dolor. La gente muere, pero no vemos miembros amputados ni cosas por el estilo. Lo que importa no es exhibir el horror, si no la sensación de agobio, la urgencia por marcharse y, mientras, la historia de los que van a su rescate.
Hay pocos diálogos y poca trama (es como una especie de documental ficticio), todo es muy sensorial. Los planos son maravillosos, la forma de manejar las secuencias también, y la música consigue que percibas la sensación de encierro que todos tienen. Está atrapados en un espacio abierto, rodeados de muerte, con un destino horrible delante de ellos. Dunkerque es dura. Es una narración que quiere mantenerse todo lo objetiva que puede, sin embargo, esto no le resta crudeza.
Una cosa que me gustó  y me disgustó al mismo tiempo, fue el uso de las líneas temporales. Nolan nos muestra exactamente tres que terminan por unificarse al final. Sin embargo, no sé si es por la traducción o porque no te lo esperas, al principio no queda muy claro. Yo me di cuenta cuando ya llevaba unos minutos en la butaca.
En definitiva, Dunkerque evita la mayoría de los clichés del género bélico y nos cuenta una historia sobre la guerra. No ambientada en la guerra, no hay una trama más allá que el narrarnos esa horrible situación que se vivió en Dunkerque. Es original, diferente. No os esperéis un nuevo Pearl Harbor o Salvar al soldado Ryan (esta última, he de reconocer que sí que me gusta). Nolan nos lleva a un nuevo nivel.

Ahora sí que me despido hasta dentro de dos semanas. Creo que volveré con reseña literaria. ¡Hasta pronto!

lunes, 21 de agosto de 2017

Wonder Woman o la creación de una superheroína

Había descartado ir al cine a ver Wonder Woman, demasiadas películas de superhéroes. Sin embargo, las insistentes críticas de que era de lo mejorcito de este género me animó a asistir a las salas cuando estaban a punto de retirarla. Y no me arrepiento, fue una grata sorpresa.
Wonder Woman

No conocía mucho de la historia de Diana (más conocida como Wonder Woman). Cuando apareció en Batman vs. Superman, me cayó bien porque a fin de cuentas, es prácticamente la que les soluciona todo el lío… Además, como mujer, me agrada ver que las representantes de nuestro género son igual o más válidas que los hombres.
Tengo que decir que casi todas las reseñas que he leído acerca de Wonder Woman van en esta dirección, de que es una película feminista porque ella es la fuerte, la que salva a los hombres. Sinceramente, a mí Wonder Woman me pareció que si blandía alguna espada, era la de la igualdad. Diana no se plantea en ningún momento si es mejor o peor que sus compañeros, ella hace lo que hace porque siente que es su deber, no por demostrar a nadie que una mujer puede hacerlo. Ella es inocente en ese aspecto. Se ha criado en un mundo sin hombres, y por ese motivo no se plantea que tenga que esforzarse para superarlos, ella actúa con normalidad y, sí, los supera. Y, precisamente, esta naturalidad con la que ella hace su “trabajo” es lo que más me sedujo de la película. Una mujer puede salvarnos, por supuesto, pero porque es la mejor, no porque tenga que probar que lo es. No sé si me he explicado bien. Es la utopía perfecta en cuanto feminismo. Si el mundo fuera como debería ser, no tendríamos que estar en constante lucha por nuestros derechos, porque, sencillamente, los tendríamos.
Y lo que ratifica mi teoría, es que Steve, el personaje masculino, no es tampoco “la damisela en apuros”, él también lucha, es un hombre íntegro que cree en la honradez y pelea por defender a los inocentes. También es un héroe, un héroe al que no le importa quedar eclipsado por Diana, porque es consciente de que ella puede llegar más lejos que él, y eso es lo que necesita la sociedad, y lo que importa en ese momento es el bien común, no unalucha de egos ni de sexos. Él tampoco se cuestiona si tiene que quedar por encima o por debajo de ella, solamente quiere hacer lo correcto. Y por ese simple motivo, acaba siendo un grandísimo personaje.
Más allá de si posee una parte feminista o no, Wonder Woman nos plantea la típica pregunta de si la humanidad merece ser salvada o condenada. Diana no sabe cómo somos nosotros (los humanos corrientes), y por ello presupone que somos buenos. Cuando sale de su isla y nos conoce tiene que formarse una opinión sobre nosotros. Y lo hace. Y la conclusión a la que llega es la mejor de todas.
Otro cliché del género que aparece es que, al final, el romance existe, aunque en este caso es lo que engrandece a la heroína. Me parece acertado el modo de tratar el amor, no se coloca en primer plano, es algo que está allí y que le da fuerzas a Diana para, en determinado momento, ser mejor.
Otro aspecto reseñable por su novedad es que Diana no tiene traumas. No es huérfana como Batman, no es un extraño en su pueblo como Superman, y si nos salimos de DC, no es un rarito como Spiderman, ni tiene ese problema de autocontrol que exhibe Hulk. Diana es un lienzo en blanco, y en esta película vemos la creación del personaje, ella descubre quién y cómo son las cosas en nuestro mundo ante nuestros ojos.
Creo que lo que más me entusiasmó es la entereza de los personajes. La historia no deja de ser una más de superhéroes, sin embargo los protagonistas me ganaron. Ella es fuerte, decidida, independiente y compasiva, una heroína perfecta. Steve es justo y honrado. Pero es que los tres compañeros que van con ellos a la guerra son unos “fracasados” adorables. El que no me convenció mucho fue el antagonista, Ares, tal vez porque yo a ese actor me cuesta verlo de malo…  (No os digo quién es para no chafaros la película si no lo habéis visto).
Como he dicho, Wonder Woman hace lo que hace porque cree que es lo correcto, y eso le da un encanto muy especial. Sin embargo, esta inocencia ya ha desaparecido, y en próximas entregas de la saga, Diana ya será distinta. El mundo habrá actuado sobre ella y ya dudará sobre su motivación para actuar. No sé si la segunda parte me gustará más o menos de lo que me gustó en ésta, lo que sí sé, es que le daré una oportunidad. A la que no tengo muy claro si se la daré es a La liga de la Justicia… Batman es mi favorito y Ben Affleck se ha cargado a mi héroe...
Por cierto, se ha criticado mucho que las Amazonas llevan las faldas muy cortas, que están sexualizadas. Bueno, en parte tienen razón, pero ¿visteis la escena en la Chris Pine sale prácticamente  desnudo? Algo sexualizado sí que estaba.
El equipo encargado de salvar el mundo

Dos cosas antes de terminar. Una, creo que actualizaré la semana que viene con otra reseña de película.

La segunda. Hoy he hablado de una superheroína de ficción, también he hablado de si la humanidad merece o no ser salvada. Actos tan atroces como los sucedidos la pasada semana en Barcelona y Cambrils me demuestran que hay grandes villanos en el mundo, pero también que hay muchísimos héroes que demuestran su valía cada vez que es necesario. No tengamos miedo, no seamos injustos y, juntos, luchemos para seguir adelante.

lunes, 7 de agosto de 2017

Guía del autoestopista galáctico de Douglas Adams

Hoy vuelvo a la carga con reseña literaria. Terminé este libro hace días, así que igual se me han olvidado algunos detalles, perdonadme si es así. Guía del autoestopista galáctico lo compré hace bastante tiempo porque lo había visto recomendado por varios bloggers y booktubers, así que cuando lo encontré bien de precio me lo auto-regalé, sin saber exactamente con qué me iba a encontrar.

Título: Guía del autoestopista galáctico
Portada del libro
Autor: Douglas Adams
Editorial: Anagrama
Año: 2005 (publicada en 1979)
Páginas: 285
Género: ciencia ficción, humor

Sinopsis:
Un jueves a la hora de comer, la Tierra es demolida para poder construir una nueva autopista hiperespacial. Arthur Dent, un tipo que esa misma mañana ha visto cómo echaban abajo su propia casa, considera que eso supera lo que una persona puede soportar. Arthur huirá de la Tierra junto a un amigo suyo, Ford Prefect, que resultará ser un extraterrestre emparentado con Zaphod Beeblebrox, un pirata esquizoide de dos cabezas, en cuya nave conocerá al resto de personajes que lo acompañarán: un androide paranoide y una terrícola que, como él, ha logrado escapar. Douglas Adams fue el creador de toda una serie de manifestaciones de la Guía del autoestopista galáctico: primero fue novela radiofónica, luego se convirtió en libro, series televisivas y teatrales, un juego de ordenador, cómics y toallas de baño. La película ascendió hasta las cumbres de la producción cinematográfica. Esta edición cuenta con entrevistas y materiales a partir del rodaje de la misma.

Mi opinión:
Definitivamente este libro no está hecho para mí. Intenté meterme en la historia de todas las maneras posibles, pero aparte de sacarme una media sonrisa de vez en cuando, no consiguió nada más. El humor absurdo del que hace gala no me sedujo para nada y, además, los toques de ciencia ficción me resultaban aburridos a veces.
Desde el principio me pareció raro. Nunca había leído nada así, y aunque no me convencía el estilo, le di una oportunidad. El gran problema que le encontré es que no tiene sentido nada. Si renuncias a buscárselo, puede que termine por gustarte. Pero yo no podía, me costaba entender tantas parrafadas que, si las analizabas, no decían nada. Supongo que la gracia está en lo inverosímil que es todo. No pasa nada coherente en todo el libro (será por eso de la energía de la improbabilidad que tanto protagonismo tiene en la novela) y ese, para mí, es su fallo. Yo necesito un hilo argumental que seguir, una historia con un sentido que me enganche. Yo os podría resumir el argumento de este texto en una frase, o tal vez en dos. Es una historia sin historia.
No obstante, parte de una premisa original: van a destruir la Tierra para construir una autopista. Y hay partes del desarrollo que son geniales, como que todo es una especie de conspiración a gran escala. O que se perciba un sustrato de crítica a la sociedad (burocracia, filosofía, pícaros, gobernantes…). Sin embargo, el hecho de que todo esté tratado con tanta superficialidad, sin tomarse nada en serio, provocó que su lectura no me llenara. Los personajes carecen de profundidad, simplemente son monigotes que están allí para no preocuparse por nada, llevados por la inercia de lo que les sucede. Son demasiado flemáticos. Tal vez sea por el lema de la Guía (que es como una especie de enciclopedia acerca de todo lo que tiene que ver con el espacio), lo de “que no cunda el pánico”.
Tiene puntos interesantes, como que te adelante lo que va a suceder cuando los misiles van a atacar la nace de los protagonistas. Te dice cuál va a ser el resultado antes de que ocurra, dice el narrador que lo hace para aliviarte la tensión. Está bien, pero yo no tenía ninguna tensión, el tono del libro me dejaba claro que nada de lo que pasara en la novela me iba a perturbar, dado que ni los mismos personajes se alteraban por ello. Sinceramente, me daban igual. No empaticé con ellos para nada.
Creo que el principal problema que tuve es que deseaba encontrarle algo más al libro, y tal vez no lo tuviera. Simplemente se trata de una narración de una historia mínima, con personajes poco desarrollados, con un humor peculiar y totalmente extravagante. Hay momentos en que se vislumbra una crítica hacia algunos aspectos sociales y para realizarla se valen de esta falta de seriedad, de ese exceso de ironía y burla.
Existe una película basada en el libro. Yo no la he visto, pero no podía dejar de imaginarme las escenas conforme lo iba leyendo. La verdad es que es muy visual, y tiene un ritmo muy cinematográfico, y eso es un punto a su favor porque hace que lo leas rápido.
Al final del libro hay unos anexos que hablan precisamente de esta película, entrevistas con los actores y cosas así. No los leí. No disfruté del libro lo suficiente como para interesarme por ellos…
Además, me enteré de que hay cinco libros, vamos que es una saga. Mucho tiene que cambiar mi forma de ver el mundo para que los lea.
Personalmente es un libro que no me ha marcado para nada, me ha dejado indiferente. Sin embargo, hay mucha gente que lo adora y lo considera una novela de culto. Así que no me atrevo ni a recomendarlo ni a no recomendarlo, sólo diré que está escrito para un público muy especial, que busca el absurdo como una pieza esencial de la trama. Eso no es malo, hay mucha gente a la que le gustan las historias así, a mí no. A los que os haya apasionado esta lectura, no me lo tengáis en cuenta, no todos tenemos los mismos gustos.
Bueno, y hasta aquí mi visión de Guía del autoestopista galáctico. Nos vemos en quince días. Seguramente con reseña cinematográfica.

Citas:
“La función del presidente galáctico no consistía en ejercer el poder, sino en desviar la atención de él”.
“-Yo preferiría, con mucho, ser feliz a tener razón.
-¿Y lo eres?

-No, ahí reside todo el fracaso, por supuesto”.

lunes, 24 de julio de 2017

Mi viaje a Portugal

Hoy voy a hacer una entrada un poco distinta. Estas vacaciones estuve en Portugal, y he pensado que sería una buena idea compartir con vosotros lo que hice en el viaje, lo que me gustó y lo que no, y algunas curiosidades. Tal vez os interese y os sea útil si tenéis pensado ir en un futuro, y si no, así conocéis un poco este país. Antes de nada, aviso de que esto no es una guía de viaje, os voy a dar mis opiniones, de manera que no esperéis información histórica o cultural ni cosas de esas, no soy especialista y no quiero meter la pata, así que prefiero no arriesgarme.

El viaje:
Fui a Lisboa desde Madrid (desde Chamartín, para ser exactos). Existe un tren-hotel de Renfe que viene muy bien para todos aquellos que, como yo, evitáis el avión siempre que sea posible. Realiza el recorrido de noche (son unas diez horas), está pensado para que vayas dormido/a. Yo no fui en literas, fui en asientos, porque iba con mi novio y si queríamos literas nos mandaban a vagones distintos porque hacen distinción según el sexo. Si vais cuatro personas podéis coger el departamento entero independientemente de si sois chicos o chicas.
Ir en litera tiene la ventaja de que vas tumbada, pero lo malo es que no te puedes sentar y, por lo que vi, son unos espacios enanos. Ir sentada tiene la incomodidad que presenta intentar dormir sentada, aunque al menos te puedes mover si te cansas. Los asientos son bastante cómodos y te apagan la luz. Eso sí, a las tres de la mañana o así aparece el revisor para pedirte el billete….
El tren llega hasta la estación de Oriente. Nosotros pensábamos que no había más paradas, pero estábamos equivocados, hay una más en Santa Apolonia. Desconocedores de esto, nos apeamos en la de Oriente y tuvimos que coger otro tren desde allí, siendo que la de Santa Apolonia estaba al lado de nuestro alojamiento… Bueno, cosas que pasan.

Lisboa:
En Lisboa estuvimos tres días, pero uno de ellos lo empleamos en ir a Sintra. En dos jornadas se puede visitar la ciudad perfectamente.
Antes de nada, si vais a Lisboa llevaos unas buenas zapatillas y preparaos para ejercitar las piernas. Todo es cuesta arriba y cuesta abajo. A mí me dolían los gemelos horrores… Claro que yo no soy muy deportista, igual para una persona más entrenada es un paseíto…
El primer día nos quedamos por la zona de la Alfama  por la mañana y por la tarde fuimos hasta lo que es más propiamente el centro, el Baixa Chiado.
La zona de la Alfama, me dio la sensación de estar un poco descuidada. Para ser una capital de país, podrían tenerla más curiosa. Tal vez esté así porque es parte de su encanto, no sé. Entramos al Panteón. Las vistas son muy bonitas desde arriba, pero el edificio en sí no tiene mucho de especial. Allí están las tumbas de personas ilustres del país.
También fuimos al Castillo de San Jorge. Para lo que ofrece me pareció caro. El castillo está en ruinas prácticamente, y lo que más me llamó la atención fue la torre donde tienen la Cámara oscura, desde allí te ofrecen una panorámica de Lisboa vista con un periscopio.
Plaza del Comercio
Por la tarde estuvimos en la catedral. No es de las más impresionantes que he visitado, aunque no está mal. Después anduvimos hasta la Plaza del Comercio. Sinceramente fue una de las cosas que más me gustó. Sobre todo los atardeceres en la orilla del Tajo, mirando hacia el puente del 25 de abril y el Cristo en la otra orilla. Me parecían fascinantes y creé como una especie de dependencia con ese lugar. Todos los días que permanecí en Lisboa tuve que ver escaparse al sol desde allí, me transmitía mucha paz.

Atravesamos la zona más comercial y pasamos por el elevador de Santa Justa, al que no subimos. Y yo, si fuera vosotros, no lo haría. Buscad las ruinas do Carmo que tiene una especie de mirador que te ofrece unas vistas muy parecidas y gratis. Estuvimos en la plaza del Rossío. Y para cenar, fuimos a una plaza cercana donde tenían montado un mercado en la calle y cenamos allí. Tuvimos suerte con ese mercadillo, nos solucionó las cenas en Lisboa.
El segundo día fuimos a Sintra (lo explico más adelante).
El tercero fuimos a Belém. Es la zona más turística. Las filas para entrar al Monasterio de los Jerónimos y a la Torre de Belém eran enormes. Lo bueno es que sólo tienes que hacer una, la entrada te vale para los dos sitios. Primero fuimos a la Torre. Las vistas son preciosas, pero yo no pude subir hasta arriba. Explicación: tengo vértigo y odio las escaleras de caracol. No pude subirlas hasta arriba porque sabía que bajar iba a ser misión imposible. Sobre todo porque se forman unas aglomeraciones impresionantes. Desde la primera planta las vistas son bonitas, de nuevo hacia el puente y el Cristo. El Monasterio es precioso. Tanto la Iglesia (de entrada gratuita) como el claustro, que es enorme y majestuoso. Desde el coro puedes ver la Iglesia desde arriba, es altísima y tiene unas columnas que sobrecogen. En el claustro, casi cada columna tiene un dibujo diferente.
Monumento a los descubimientos
Por último, en esa zona está el Monumento a los Descubrimientos. Me gustó porque es una escultura más que un monumento. Me pareció original. Se puede subir hasta arriba, nosotros no lo hicimos. Mi consejo es que si subís a la Torre de Belém no subáis al Monumento, supongo que se verá prácticamente lo mismo.
Cuando volvimos dimos un paseo y encontramos otra plaza al lado del río (que parece más mar que río) y pasé uno de los ratos más agradables del viaje. El sonido de las olas, acompañado de la música de un hombre que tocaba allí, fue muy relajante. La plaza está al lado de la estación de Cais do Sodré.

Sintra:
Innegablemente Sintra es precioso. Pero innegablemente también, es como un parque de atracciones. Pagas por todo y vas como una ovejilla en el rebaño a ver lo que allí se exhibe. Es demasiado turístico, y lo que podría ser un parque natural, deviene en una atracción de feria. Esa es la pena. Aun así, es una maravilla verlo.
Coged el bus que os lleva de un sitio a otro. Merece la pena porque es todo cuesta arriba y los edificios están muy distanciados, dudo que mucha gente lo haga a pie. Nosotros al principio fuimos decididos a andar, y después, cuando el autobús nos llevaba por esas pendientes, agradecimos ir motorizados…
Castillo dos Mouros
Vimos el Palacio de Regaleira lo primero. El palacio en sí es una tontada, además estaba cerrada una planta que yo creo que era la más interesante. Lo imponente son los jardines. Las grutas subterráneas, los pozos, los paseos por la vegetación. A mí me encantó.
Después vimos el Castillo dos Mouros. Lo que tiene de especial son las vistas y que es el más auténtico, pues son ruinas, lo que ves es lo que queda. Es una fortificación en una elevada montaña, digna de ser escenario de una película.

Y, por último el Palacio da Pena (que no es que de pena, es su nombre, supongo que querrá decir “de la peña”). El edificio parece sacado de un cuento de hadas. Lo llevan a Disneyland y cuela, os lo digo en serio. Y los jardines son enormes. Puedes perderte por allí un día entero. Id a ver la cruz alta y, si no tenéis vértigo (que no es mi caso), haceros una foto encaramados a ella, no se me ocurre mejor recuerdo de vuestra valentía. Eso sí, es peligroso, si te caes, mal asunto. Pero la gente lo hace.
En resumen, Sintra me parece una visita indispensable, pero sabed que es el lugar más masificado que me encontré en todo lo que vi. Aunque lo bueno es que son espacios tan abiertos que no hay filas.

Oporto:
Oporto es una ciudad más pequeña, por lo menos su parte turística. Te la recorres en un día andando si le pones empeño. Nosotros estuvimos una tarde y una mañana. Es más monumental que Lisboa, y a mí, personalmente, me gustó más. Aunque también hay miles de cuestas.
La tarde que llegamos vimos la Torre de los Clérigos, que es la más alta de la ciudad. Yo subí casi hasta arriba, las escaleras son bastante asequibles para miedicas como yo. Las vistas merecen la pena. Eso sí, como os pillen las campanas tañendo mientras subís o bajáis os vais a llevar buen susto (sí, me pasó). Hay una parte que la escalera es abierta y si corre aire es un poco horrible, pero si yo lo conseguí, todos podéis. La iglesia también es bonita. Desde el coro se ve desde arriba toda y es impresionante.
En Oporto hay mucha iglesia, yo os cuento las más importantes.
Si hay algo que como amante de los libros me gustó de Oporto fue la Librería Lello. Fue escenario de una de las películas de Harry Potter y es maravillosa, con sus escaleras y sus estanterías interminables. Me fascinó. Y me compré un libro (te descuentan el precio de la entrada del valor del libro), El viejo y el mar de Hemingway. Los hay en muchos idiomas. En español no hay mucha variedad, pero bueno, algo encuentras. Esta parada en la librería os la recomiendo, amigos blogueros literarios. Además las entradas se compran en una tienda friki con funkos, tazas, camisetas, carrito de Harry Potter... un maravilla.
Visitamos el mercado de Bolhao. Es bastante antiguo y está muy descuidado, pero allí reside su magia. Los puestos, los restaurantes abajo, la gente yendo y viniendo… .
Estuvimos en la Iglesia de San Francisco. Allí ves las catacumbas que dan muy mal rollo, y la Iglesia en sí. La Iglesia llama mucho la atención porque es de oro casi entera. El dorado es el tono principal. De hecho, leí que durante un tiempo estuvo cerrada al público porque era demasiado ostentosa. Y lo era.
Al lado está el Palacio de la Bolsa. Nosotros no lo vimos por dentro, no nos llamaba mucho la atención.
Después fuimos paseando hasta la Universidad y, a continuación hasta la catedral, aunque no entramos, lo hicimos al día siguiente. Para entrar al claustro hay que pagar. Mi consejo es que no lo hagáis. Después de ver el del Monasterio de los Jerónimos, éste es demasiado simple. La catedral sí que os recomiendo que entréis (es gratis).
Oporto desde el puente
A continuación cruzamos el puente que te lleva a la otra orilla del Duero. En esa margen, se lleva el turismo relacionado con el vino, hay un montón de bodegas. A nosotros, como no nos gusta mucho esta bebida no nos interesaba. Cruzamos por ver Oporto desde el otro lado. Y si podéis, hacedlo. Las vistas desde una especie de edificio de los militares que está elevado, son preciosas. Ves todo lo monumental de Oporto y el río. Es de lo mejor. El puente tiene la curiosidad de que por encima pasa el metro (con bastante poca seguridad, la verdad) y por debajo el tráfico de coches.
En la orilla del Duero hay tiendecillas y bares. Puedes hacer también paseos en barco.
Y una curiosidad más. En el edificio del centro de Oporto donde está la FNAC, hay un reloj y, no sé si todas las horas o a algunas determinadas, salen unas figuritas con la música del carillón. No es como el reloj de Praga, pero también es llamativo.

Comida, medios de transporte,  alojamiento, clima:
En cuanto a la comida, allí se lleva mucho comer pescado y marisco, como en el norte de España. Yo odio el marisco, pero me han dicho que hay unas marisquerías muy buenas. La comida no es excesivamente cara.
En Lisboa, los medios de transporte me parecieron liosos. Coges una tarjeta y la rellenas con dinero, pero pagas los viajes. Por ejemplo, si pagas por ir a Sintra y volver, no te vale para otro tipo de medio de transporte ni para otro trayecto que valga otra cosa, aunque tú hayas pagado 2.60 y el recorrido que vayas a realizar sea de un importe menor. Lo que os digo, lioso.
En Oporto, como casi no lo usamos, no me pareció difícil. Es metro, y también pagas por trayecto.
En Lisboa nos alojamos en el hostal Petit Lusa. Está muy limpio y recién reformado, y en la Alfama, una zona cercana al centro. Yo lo aconsejo. En Oporto fuimos al hotel Porto Coliseum, no estaba mal (excepto porque el baño no era una habitación aparte, eran cubículos dentro de tu habitación), su ubicación es muy buena, no obstante me gustó más el de Lisboa.
El clima debe de ser similar al del norte de España. Más fresquito que el de mi querida Zaragoza. Y llueve algo más. Aunque nosotros tuvimos suerte, sólo nos llovió un día y estábamos viendo la catedral de Oporto, cuando salimos, ¡cielo despejado!

El regreso:
No me quedó otra que coger el avión… No obstante, sólo es una hora, así que no sufrí mucho. Lo cogimos con Ryanair y salió muy barato.
Por cierto, las fotos son de mi cámara, por eso no parecen de postal, mi cámara es un pelín malilla...
Pues hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado y que si habéis estado en Portugal que me deis vuestra opinión y que me digáis que otros sitios de este país podría ver. O qué otros destinos me recomendáis para futuros viajes. La próxima actualización será reseña literaria, lo prometo, aunque como ya os dije, dentro de quince días. ¡Hasta pronto!

domingo, 9 de julio de 2017

La Reina del Tearling de Erika Johansen

Tras estos quince días un poco caóticos en los que he estado de vacaciones, hoy regreso con las reseñas literarias. Acabé La Reina del Tearling de Erika Johansen. Tenía ganas de regresar a la fantasía, un género que disfruto especialmente, así que me decidí por esta historia que muchos Booktubers y blogueros habían nombrado, y que, parece ser, sedujo a Emma Watson. Después, tras leer varias reseñas, algunos no la ponían muy bien, pero yo he querido leerla para dar mi propia opinión. Lo tengo en formato digital, lo encontré muy bien de precio y no pude resistirme a comprarlo.

Título: La Reina del Tearling
Portada de La Reina del Tearling
Autora: Erika Johansen
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial
Año: 2016
Páginas: 351 (en digital)
Género: fantasía, fantasía épica, distopía

Sinopsis:
El trono la espera, sus enemigos también.
Kelsea Glynn es la única heredera del trono del Tearling. Tras la muerte de su madre, la princesa fue criada por dos fieles sirvientes en una cabaña oculta en los bosques. Durante casi dos décadas, el tío de Kelsea ha ejercido la regencia, pero no es más que el títere corrupto de la Reina Roja, la taimada y despótica hechicera que ostenta el poder en el feudo colindante de Mortmesne.
El día que Kelsea cumple diecinueve años, los maltrechos restos de la guardia de la reina acuden para sacar a la joven de la clandestinidad y escoltarla hasta la capital.
Así empieza el turbulento viaje de Kelsea al corazón del Tearling para reclamar su trono, ganar la lealtad del pueblo, y rescatar su reino de la corrupción y de la magia oscura.
Armada con una voluntad de acero, la joven se someterá a una auténtica prueba de fuego que puede convertirla en leyenda... o destruirla.

Mi opinión:
Nada más abrir el libro me encontré con un problema. No entendía el tiempo en el que se desarrollaba la historia. Tal vez el fallo fue mío porque no me había informado demasiado acerca de la novela, o porque no presté mucha atención al inicio del libro, y por ello estaba tan despistada. Y es que se describía una forma de vida típica del Medievo, y sin embargo, había conceptos que entonces no se manejaban (genes, algunas nociones de medicina, etc.). Y lo que ya me desorientó del todo es que se nombrase la pólvora y a autores J. K. Rowling y Tolkien. No obstante esto es lo que me sirvió para darme cuenta de que la historia transcurre en un mundo distópico, en el que la sociedad tal y como la conocemos ha desaparecido, y han tenido que empezar prácticamente de cero (por ejemplo, no existe ya la tecnología). Me parece un planteamiento muy bueno, un acierto de la autora.
A mi parecer, el principal fallo de esta novela es que la autora tiene una buena idea, pero no sabe explotarla. Le falta algo que la haga redonda. No hay apenas trama, acontecimientos que dejen sin aliento al lector, y los personajes pasan sin pena ni gloria por las páginas, sin que puedas disfrutar de la esencia que intuyes que poseen. Johansen crea una protagonista fuerte, valiente, carismática, y, sin embargo, no la pone en los aprietos necesarios para que tenga que demostrar su valía. Kelsea no puede mostrarnos todo lo que puede ser. Tampoco Maza, una gran incógnita que podría haber dado mucho juego. Y el Traedor, que aunque creo que es el que mejor se desarrolla, puesto que sólo es un secundario, también precisa de más páginas para que podamos cogerle cariño (o no, tal vez nos cayera mal).Y ni qué decir de los antagonistas. La Reina Roja necesita más espacio, más protagonismo, que se vea que es una verdadera amenaza para Kelsea. El Regente es el caso más representativo, esperas más de él, pero no hace absolutamente nada. Bien que sea un pusilánime, pero es que no tiene sentido en la trama, podría haberse eludido. Thorne es el que más planta cara a Kelsea, y aun así se queda corto. A la autora le ha faltado darles más argumento, algo que enganchara al lector. Y es que cuando ya estás metido en la historia porque comienzan a pasar cosas, el libro se acaba. En resumen, hubiera necesitado más acontecimientos, más puntos de giro.
Aun con todo, consigues empatizar con la protagonista, yo incluso lloré un poco en uno de los últimos capítulos (no voy a decir por qué que si no os destrozo parte de la historia, los que lo hayáis leído sabéis a qué me refiero).
Otra cosa que no me ha convencido es que se le oculte a Kelsea toda la información sobre su madre o sobre el pasado de su reino. Para mí esto no tiene sentido, ¿por qué tanta incógnita? No se puede comprender la historia sin saber por qué se ha llegado a donde se ha llegado. La primera parte es frustrante, nadie le cuenta nada a Kelsea. Cuando llega a la Ciudadela, por lo menos, va descubriendo cosas, aunque no lo suficiente. Creo que se pasa de misterioso.
Hay que decir que se repiten ciertos tópicos de este tipo de género, por ejemplo que la “salvadora” se encuentro un pueblo adormecido, que se ha conformado y que no lucha (Los Juegos del Hambre) y que ella, que tiene unas capacidades asombrosas, sea la encargada de sacarlos de esa injusticia, del sometimiento a un tirano, en este caso tirana. No obstante, entiendo que esto funciona, y que no hay por qué cambiarlo, sino saberlo desarrollar de una manera original, y esto la autora sí que lo consigue.
Yo, personalmente disfruto mucho de las apariciones de la magia. Me fascina el poder de las joyas de Kelsea y quiero saber más de ellas, así como los dones de su adversaria, la Reina de Mortmense.
Personalmente, el libro ha terminado por gustarme, empecé un poco reticente, pero tengo que reconocer que ahora tengo ganas de leerme las otras dos partes, tal vez la autora consiga solventar esos fallos que he nombrado y nos proporcione algo que consiga culminar esta historia y convertirla en memorable, no sólo quedarse en potencialmente buena. Albergo esta esperanza, pues me parece un planteamiento muy digno que no ha sido desarrollado en todas sus posibilidades. Yo todo lo que narra en este libro lo veo como una introducción (algo larga), ahora tiene que venir el nudo y el desenlace, y estos tienen que ser lo suficientemente potentes, si no, devendrá en una decepción. Os iré contando…

Antes de irme, tengo que comentaros unos pequeños cambios que voy a hacer en el blog por fuerza mayor. Al año que viene, y si el Gobierno cumple con lo prometido, saldrán las oposiciones que me estoy preparando. Necesito tiempo para estudiar, porque son bastante complicadas, y el blog me lo quita. No quiero cerrarlo porque he puesto mucha ilusión en él durante estos meses en los que he publicado regularmente, pero soy consciente de que no voy a poder seguir como hasta ahora. De manera que he decidido dos cosas: primero que las reseñas no serán tan exhaustivas, serán más o menos como esta que acabo de hacer. Y segundo, no todos los meses actualizaré todas las semanas. Me comprometo a hacer dos entradas por mes, si voy bien de tiempo haré alguna más, pero dos serán seguras. Además no voy a poder leer tanto, ni ver tantas películas y series, así que tampoco tendré tanto contenido. Esto es lo que os quería comunicar, NO VOY A DEJAR EL BLOG, aunque estaré menos tiempo por aquí, espero que lo entendáis y os sigáis pasando por mi rinconcito y me comentéis. Muchas gracias.

viernes, 30 de junio de 2017

¿Qué he visto estos meses? Mayo y junio

Como ya avisé la semana pasada, el domingo me fue imposible publicar porque… ¡he estado de vacaciones! Y por ese mismo motivo no he podido terminar de leer La Reina del Tearling, así que a cambio os traigo una entrada de estas que, en general, suelen gustar: ¿qué he visto estos meses en la televisión? Englobaré los meses de mayo y junio y tanto la televisión normal como Netflix. ¡Empecemos!
Comenzaré por la televisión normal. Lo primero que acabé de ver fue la enésima temporada de Cuéntame. Para quien no la conozca, es una serie española que lleva muchísimos años en pantalla. Narra la vida de una familia española a lo largo de la historia de España, empezó en la dictadura, pero ahora ya estamos en los ochenta. En esta temporada, hubo capítulos que me gustaron, no obstante, en general no me dejó un gran sabor de boca. La despedida de Juan Echanove me pareció un gran error, era de los mejores personajes. Salva la serie la abuela, que es genial, el resto cada vez me gusta menos.
Cuéntame, la familia Alcántara

Acabé de ver Tu cara no me suena todavía, y no me detendré mucho en este programa. Me pareció justo el ganador y poco más voy a decir. El formato es el de siempre pero en vez de con famosos, con anónimos. Algunas imitaciones eran espectaculares.
También vi en la televisión una película: La Cenicienta, pero la de carne y hueso. La vi porque después de La Bella y la Bestia tenía curiosidad. En comparación sale ganando por goleada la protagonizada por Emma Watson. A ver, la adaptación de La Cenicienta está bien (además sale mi bien querido Richard Madden, más conocido como Robb Stark), tal vez el problema sea que a mí me gusta mucho más la película de Disney de La Bella y la Bestia que La Cenicienta, de manera que era difícil que con actores de verdad la cosa cambiara mucho.
En otro formato, en concreto en un autobús de camino a Madrid (lo mejor de Alsa es que cada asiento tiene su propio dispositivo y puedes elegir qué ver), me decidí por Spotlight. Este filme ganó el Oscar a mejor película, si la memoria no me falla. Además habla de buen periodismo, y, para quien no lo sepa, yo tengo la carrera de periodismo. Tenía unas ganas locas de enfrentarme a ella porque en el cine me la perdí. Y he de decir que a pesar de que verla en el autobús fue un error (ruido, mal sonido, movimiento, falta de concentración, cascos asquerosos), me gustó mucho. También tengo que avisaros de que es lenta y no tiene mucha trama, sólo nos narra la investigación de los periodistas, ni salseo ni nada por el estilo, así que a los que no les gusten este tipo de películas que se olviden de ella.
Cartel de Spotlight

Y ahora nos vamos a Netflix. Oh, mi adorado Netflix. Qué mal me caíste el día que anunciaste que ibas a retirar Sons of Anarchy y How I met your mother. Pero bueno, te perdono porque aún me das muchas alegrías.
Finalicé Black Mirror, todas sus temporadas. Y creo que la serie gana sustancialmente cuando Netflix comienza a hacerse cargo de ella en la tercera. Las dos primeras son a ratos incomprensibles y algunos capítulos me resultaron agónicos y tremendamente desagradables. Yo no la recomiendo.
Después comencé Los 100, y he acabado la primera temporada. El piloto me decepcionó, sin embargo le he cogido el gustillo y me está enganchando bastante. Tengo que señalar que me recuerda muchísimo a Perdidos o Lost, como queráis. Gente que aterriza en un lugar desconocido, hay otros que habitan allí y son hostiles, tienen que organizarse, y otras similitudes. Continuaré con la serie y os contaré.
Los 100

Seguí con The Big Bang Theory y Hoy I met your mother. De la primera ya he visto dos temporadas y son absolutamente geniales, cada día me gustan más. La segunda, de la que he visto la primera temporada, también está bien, pero menos. Además creo que no me va a dar tiempo a acabarla antes de que Netflix la retire para siempre.
Y, por último, las películas de la plataforma. Las ventajas de ser un marginado, tenía muchas ganas de verla y no me decepcionó. Me pareció una película bastante recomendable para adolescentes y para adultos, y la verdad es que me ha dejado ganas de leerme el libro. Y también vi 1898. Los últimos de Filipinas. Creo que la cinta está bien, y digo creo porque la vi en el tren (descargada en la aplicación de Netflix) y como mis cascos son malos, pues no oí la mitad de los diálogos… Así que haré un revisionado y os contaré.
Imagen de Las ventajas de ser un marginado

Y esto es todo. Durante este mes seguiré con las que tengo empezadas que os he comentado y con Once upon a time, y, probablemente acabe de ver La casa de papel, que la echan en la tele normal y me está gustando bastante.
Vosotros, ¿qué habéis visto estos meses?, ¿coincidimos en algo?, ¿qué me recomendáis?

De nuevo os digo que este domingo me será imposible escribir porque no me da tiempo a preparar la entrada que quiero publicar, así que la retrasamos un poco y espero volver con algo que os guste. También llevo retraso con responder a los comentarios, perdonad, prometo que cuando pase la tempestad volveré a la rutina y os contestaré. ¡Hasta pronto!