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lunes, 4 de diciembre de 2017

El destino del Tearling de Erika Johansen

¡Hola de nuevo! Hoy, por fin, toca reseña literaria. Me gustaría traeros entradas de estas más a menudo, pero tengo poco tiempo libre, y aún encima, tengo que leer libros de lingüística y de comentario de texto para las oposiciones, y de esos no voy a hacer reseñas… Pero bueno, poco a poco, consigo terminar otras cosas, como por ejemplo la trilogía de La Reina del Tearling.

Título: El destino del Tearling
Portada de El destino del Tearling
Autor: Erika Johansen
Editorial: Penguin Random House
Año: 2016 (edición en digital 2017)
Páginas: 377 (en el e-book)
Género: fantasía, distopía

Sinopsis:
En menos de un año, Kelsea Glynn ha dejado de ser una adolescente desgarbada e insegura para convertirse en una poderosa y justa monarca, la visionara Reina del Tearling, transformando su reino y poniendo fin a la corrupción. Por el camino ha hecho un montón de enemigos y enemigas.
La más feroz de todas ellas es la Reina Roja, que se ha propuesto destruirla. Para proteger a sus súbditos de la ofensiva de esta despótica soberana y su ejército, Kelsea hizo lo impensable: entregarse a sus enemigos y también sus zafiros mágicos.
En su lugar nombró rey regente a Maza, el responsable de su guardia personal. Pero este no piensa descansar hasta que logre rescatarla.
El fin está cada vez más cerca. ¿Cuál será el destino de la Reina Kelsea y de su reino, el Reino del Tearling?

Mi Opinión:
Por fin ha llegado el momento de conocer el desenlace de esta historia que me ha cautivado a ratos y que me ha decepcionado a otros. Esta vez leía en tensión, porque había visto (y escuchado) malas críticas de esta última parte, el final parecía decepcionar a mucha gente…
Si os habéis pasado por las reseñas de los dos libros anteriores (La Reina del Tearling y La invasión del Tearling), ya sabréis que yo tenía un conflicto con estas novelas, me parecía un planteamiento original y apasionante, pero la autora no terminaba de redondearla.
Bueno, pues esta sensación ha seguido en este tercero, y es que Johansen pasa por encima aspectos que necesitaban más profundidad, y añade y quita personajes como le conviene y sin darles el protagonismo que se merecen, sin exprimirlos un poquito más. La impresión que da es que tiene muchas ideas en la cabeza, muchos personajes que potencialmente son buenos, sin embargo, a la hora de la verdad, todo se queda en aire, en vacío, le falta un poco más.
Por ejemplo, la Reina Roja. ****SPOILER**** Durante dos libros me estás construyendo una archienemiga, con sus secretos, con un pasado oculto, una inmortalidad… todos deseosos de saber más y, de repente, se hace “amiguita” de la protagonista y termina por pedirle que la mate para evitar matarla ella… Y Kelsea lo hace. Y así nos cargamos a la gran contricante de Kelsea, sin resolver a penas sus misterios… Bravo. Del mismo modo, lo del Traedor tiene delito. Uno de mis personajes favoritos y, resulta que en pasado era un traidor. Vale, lo acepto, pero cuéntame qué ha pasado para que se haya convertido en ese hombre misterioso que es ahora... Pues no lo hace. Brenna podría convertirse en otra gran adversaria para Kelsea. Y se la carga con una facilidad pasmosa. Para eso ni la metas en la historia. Y luego el colmo de los colmos. El padre de Kelsea. Todos esperábamos algo espectacular, pues no. Otra decepción. Parece hasta algo improvisado. No me gustó nada. Tiene momentos que piensas, igual lo arregla, por ejemplo cuando resulta que su madre está viva. Dices, ¡bien! Ahora ella va a explicar por qué actúo así de mal cuando reinó… La justificación es que es caprichosa e infantil. Casi lloro. Bueno y lo de Javel... totalmente prescindible. **** FIN DEL SPOILER ****
Kelsea parece desaparecer a ratos, inmiscuida en exceso en los cambios de tiempo, siendo un mero recipiente de historias y sin tener una propia. Es arrastrada por las líneas de la novela, sin decidir apenas nada hasta el final. ¿Dónde está la gran Kelsea de los otros libros?
La autora parece que tiene una fijación por no desentrañar las cosas ocultas, y se esmera tanto en ello que al final quedan asuntos sin resolver, a penas insinuados, sin trazarlos del todo. Te quedas con la sensación de que falta una explicación más.
A ver, tiene puntos positivos. Engancha muchísimo, como los otros. Y Johansen consigue hilar pasado y presente maravillosamente, creando una tensión perfecta, que te impide para de leer porque quieres saber más y más. La historia del pasado está bien para que conozcamos al enemigo final de Kelsea: Rowland Finn, aunque, de nuevo, no está bien desarrollado. No obstante, en esta ocasión yo me hubiera centrado más en el pasado, en explicar qué nos ha llevado hasta ese punto. Y es que en el presente Kelsea se pega medio libro encerrada, así que no hay mucho que contar. Como ya he dicho en anteriores reseñas de la trilogía, lo mejor de la saga es este juego de tiempos, es lo que le da interés a los libros.
Otra cosa que quiero decir. Yo, a mitad de libro, empecé a sospechar cuál iba a ser su final. Y no me equivoqué. Lo único que no me esperaba fue el “epílogo”, y no me gustó. Pero es que yo odio los epílogos. Odié el de Harry Potter tanto, que estuve años enfadada con la saga. Ahora me he reconciliado con J. K Rowling. Bueno, que me voy del tema, la cuestión es que adiviné el final. Y he decir que yo soy del grupo hater, es como si la escritora hubiera enmarañado tanto las cosas que no supiera cómo salir de ese embrollo y se decanta por la solución más fácil, y la más fea.
En resumen, creo que este tercer libro termina por darme la razón, a la trilogía le falta dar un paso más en cuanto al trato de los personajes y precisar algunos aspectos que se quedan en el aire, por lo que la historia se queda coja. Es como si Johansen se olvidara de contarnos algo. O al menos esto me parece a mí.
Creo que he sido dura y me siento mal por ello, ante todo, yo admiro a cualquier persona que se atreva a escribir un libro. Es durísimo hacerlo, y pones en ello muchísimo esfuerzo y cariño, y yo eso lo valoro por encima de cualquier cosa. A mí los dos primeros libros me gustaron mucho, pero de este tercero necesitaba algo más, y no se me ha dado. No tiene nada que ver con el final, que te guste o no es indiferente, es la decisión de la autora, nosotros no tenemos nada que decir, es su obra y ella es la que tiene que cerrarla. Lo que me molesta es quedarme con la sensación de que me prometían mucho y no han terminado de dármelo. Así que, con eso me quedo. ¿Me ha gustado la trilogía? Sí, pero me esperaba mucho más, y eso es bueno, porque significa que la autora tenía un buen planteamiento. Tal vez en su próxima novela consiga perfeccionar esos puntos en los que cojea un poco, porque desde luego, en cuestión de imaginación y buenas ideas, Johansen va sobrada.

Citas:

“La rabia era más nutritiva que los alimentos”

domingo, 10 de septiembre de 2017

La invasión del Tearling de Erika Johansen

Vuelvo tras mis merecidísimas vacaciones con una reseña literaria. Y voy a hablaros de una novela que he devorado durante estos días en la playa: La invasión del Tearling. Intentaré no hacer spoilers del libro anterior, ni de éste, obviamente.

Título: La invasión del Tearling
Portada de La invasión del Tearling
Autor: Erika Johansen
Editorial: Penguin Random House
Año: 2015 (edición en digital 2017)
Páginas: 405 (en el e-book)
Género: fantasía, distopía

Sinopsis:
Se ha hecho con el trono. Ahora tendrá que salvar a su reino.
Una vez conquistado el trono, hay que conservarlo. Y no parece fácil. Kelsea ha decidido interrumpir el envío de esclavos al vecino reino de Mort y se ha ganado la lealtad y la admiración de su pueblo, pero también ha despertado la ira de la Reina Roja. A partir de ahora, la brutal soberana no cejará en su empeño por destruirla.
Desesperada y más sola que nunca, Kelsea deberá encontrar la manera de defender a su reino. Y eso pasa por aprender a controlar sus poderes y descubrir su conexión con Lily, quien procede de una época en la que ser mujer era casi un crimen.
Mientras el ejército invasor se acerca, Kelsea se dispone a servirse de lo que ha aprendido para asegurar el futuro del Tearling. Pero el tiempo se acaba...

Mi Opinión:
La verdad es que tenía expectativas altas con este libro, como ya dije en la reseña de la primera parte, La reina del Tearling, la autora ofrecía un planteamiento original, pero en el primero, no terminaba de explotarlo. En éste ha sabido sacarle mejor el jugo y ha conseguido armar una novela que te engancha tanto que no puedes soltarla. Yo me dosifico las horas de lectura porque tengo que estudiar, y con La invasión del Tearling me he saltado más de una vez mi estricto horario.
Comienza la historia con una pequeña elipsis temporal, además no nos ofrecen la visión de la protagonista, de Kelsea, por lo que se consiguen dos cosas: extrañeza y ganas de que la autora vuelva a centrarse en ella, pues necesitamos saber qué opina la reina de todo lo que está aconteciendo. Kelsea ha madurado y se ha fortalecido, aunque aún lo logre comprender sus poderes. También es consciente de que tiene un lado oscuro que teme no poder controlar, aunque con esfuerzo lo va dominando. Sin duda es una heroína literaria digna, de las que hay que se quedan en tu memoria. Sin embargo, algo no ha cambiado, sigue teniendo las hormonas desatadas, algo que no molesta del todo porque te planteas si es sólo por su edad o también es por su herencia Raleigh. Y es que Kelsea sigue sin conocer mucho de su madre (y nosotros tampoco), aunque lo que tiene claro es que no quiere parecerse a ella.
Kelsea ahora tiene que hacer frente la invasión mort que avanza irremisiblemente hacia el Tearling sin que su ejército pueda contenerlos apenas.
La gran diferencia de esta segunda parte es que la monarca tiene visiones del pasado. Está mentalmente unida con una tal Lily, gracias a la que, poco a poco, vamos descifrando datos muy importantes acerca de la Travesía. La autora genera así dos historias entrelazadas, el presente del Tearling, con Kelsea al frente, y el pasado, cómo eran las cosas antes de que el Tearling existiera, con Lily. Esto me ha gustado mucho porque como dije, lo más original de esta trilogía es el contexto temporal en el que nos sitúa, un futuro que parece pasado.
Conocemos más de la Reina Roja, la archienemiga de Kelsea y dirigente de Mortmense. Y es que se van destapando aspectos del pasado, de reinados anteriores al que se nos narra, que parecen una pieza esencial para el desarrollo de la trama.
Un personaje que apenas tenía protagonismo en La reina del Tearling cobra ahora una importancia mayor: esa sombra siniestra y poderosa que hacía tratos con la Reina Roja se nos muestra ahora como algo o alguien que tiene un propósito, para el que necesita a Kelsea. ¿Debe Kelsea caer en la tentación y fiarse de él? Además, casi no se nos desvela su identidad, por lo que se nos genera una nueva incógnita para el tercer libro.
El que ha caído en el olvido prácticamente es el Traedor, uno de mis favoritos de la primera parte. Sólo sale una vez y para casi nada, sólo para advertir a nuestra reina. Esta decisión de Johansen me da pena, porque creo que es un personaje muy carismático. No obstante, estoy segura de que está destinado a tener una mayor importancia en el tercero y último libro. Lo mismo ocurre con Andalie, me parece que puede dar mucho más de sí. Se nos retrató en la primera parte como misteriosa, y Kelsea no sabía si fiarse de ella o no, y ahora no tiene protagonismo. Otra a la que no se explota para nada es a Brenna, algo que tampoco sucede en el primero. También podemos meter en este saco de personajes que aparecen pero de pasada a una criada que tiene la Reina Roja que parece una infiltrada del Tearling y a la ex –esclava sexual del Regente (no recuerdo su nombre). Parece que Johansen introduce demasiados nombres para después no saber qué hacer con ellos (¿Qué pasara con Ewen?, ¿o con las hijas de Andalie?, ¿los olvidará en el final?). Tal vez el tercero resuelva todo esto, ojalá, pues eso convertiría estos libros en una gran trilogía.
****SPOILER**** El gran fallo que tiene la autora es como se quita de en medio a los que ya no le sirven. Ya lo hizo en el primero con el Regente y ahora vuelve a pasar lo mismo con Thorne, un gran malvado que podría haber dado mucho de sí. **** FIN DEL SPOILER****
Johansen deja varias historias abiertas, interrogantes que quieres resolver, tanto en el pasado del reino como en su presente. Yo, de hecho, estoy deseando leer la tercera parte, aunque ya adelanto que voy a enfrascarme con otra lectura y me voy a tener que aguantar las ganas de saber el desenlace de esta trilogía que me tiene totalmente atrapada a pesar de los fallitos que os he comentado. Por cierto, he oído rumores de que harán película ¿alguien sabe si es cierto o es un bulo?
Me despido hasta dentro de dos semanitas, seguramente tocará el repaso a lo que he visto en los meses de julio y agosto, y advierto que he visto Juego de Tronos

Citas:

“Le da pánico la muerte, la idea de dejar de exisitir”

domingo, 9 de julio de 2017

La Reina del Tearling de Erika Johansen

Tras estos quince días un poco caóticos en los que he estado de vacaciones, hoy regreso con las reseñas literarias. Acabé La Reina del Tearling de Erika Johansen. Tenía ganas de regresar a la fantasía, un género que disfruto especialmente, así que me decidí por esta historia que muchos Booktubers y blogueros habían nombrado, y que, parece ser, sedujo a Emma Watson. Después, tras leer varias reseñas, algunos no la ponían muy bien, pero yo he querido leerla para dar mi propia opinión. Lo tengo en formato digital, lo encontré muy bien de precio y no pude resistirme a comprarlo.

Título: La Reina del Tearling
Portada de La Reina del Tearling
Autora: Erika Johansen
Editorial: Penguin Random House Grupo Editorial
Año: 2016
Páginas: 351 (en digital)
Género: fantasía, fantasía épica, distopía

Sinopsis:
El trono la espera, sus enemigos también.
Kelsea Glynn es la única heredera del trono del Tearling. Tras la muerte de su madre, la princesa fue criada por dos fieles sirvientes en una cabaña oculta en los bosques. Durante casi dos décadas, el tío de Kelsea ha ejercido la regencia, pero no es más que el títere corrupto de la Reina Roja, la taimada y despótica hechicera que ostenta el poder en el feudo colindante de Mortmesne.
El día que Kelsea cumple diecinueve años, los maltrechos restos de la guardia de la reina acuden para sacar a la joven de la clandestinidad y escoltarla hasta la capital.
Así empieza el turbulento viaje de Kelsea al corazón del Tearling para reclamar su trono, ganar la lealtad del pueblo, y rescatar su reino de la corrupción y de la magia oscura.
Armada con una voluntad de acero, la joven se someterá a una auténtica prueba de fuego que puede convertirla en leyenda... o destruirla.

Mi opinión:
Nada más abrir el libro me encontré con un problema. No entendía el tiempo en el que se desarrollaba la historia. Tal vez el fallo fue mío porque no me había informado demasiado acerca de la novela, o porque no presté mucha atención al inicio del libro, y por ello estaba tan despistada. Y es que se describía una forma de vida típica del Medievo, y sin embargo, había conceptos que entonces no se manejaban (genes, algunas nociones de medicina, etc.). Y lo que ya me desorientó del todo es que se nombrase la pólvora y a autores J. K. Rowling y Tolkien. No obstante esto es lo que me sirvió para darme cuenta de que la historia transcurre en un mundo distópico, en el que la sociedad tal y como la conocemos ha desaparecido, y han tenido que empezar prácticamente de cero (por ejemplo, no existe ya la tecnología). Me parece un planteamiento muy bueno, un acierto de la autora.
A mi parecer, el principal fallo de esta novela es que la autora tiene una buena idea, pero no sabe explotarla. Le falta algo que la haga redonda. No hay apenas trama, acontecimientos que dejen sin aliento al lector, y los personajes pasan sin pena ni gloria por las páginas, sin que puedas disfrutar de la esencia que intuyes que poseen. Johansen crea una protagonista fuerte, valiente, carismática, y, sin embargo, no la pone en los aprietos necesarios para que tenga que demostrar su valía. Kelsea no puede mostrarnos todo lo que puede ser. Tampoco Maza, una gran incógnita que podría haber dado mucho juego. Y el Traedor, que aunque creo que es el que mejor se desarrolla, puesto que sólo es un secundario, también precisa de más páginas para que podamos cogerle cariño (o no, tal vez nos cayera mal).Y ni qué decir de los antagonistas. La Reina Roja necesita más espacio, más protagonismo, que se vea que es una verdadera amenaza para Kelsea. El Regente es el caso más representativo, esperas más de él, pero no hace absolutamente nada. Bien que sea un pusilánime, pero es que no tiene sentido en la trama, podría haberse eludido. Thorne es el que más planta cara a Kelsea, y aun así se queda corto. A la autora le ha faltado darles más argumento, algo que enganchara al lector. Y es que cuando ya estás metido en la historia porque comienzan a pasar cosas, el libro se acaba. En resumen, hubiera necesitado más acontecimientos, más puntos de giro.
Aun con todo, consigues empatizar con la protagonista, yo incluso lloré un poco en uno de los últimos capítulos (no voy a decir por qué que si no os destrozo parte de la historia, los que lo hayáis leído sabéis a qué me refiero).
Otra cosa que no me ha convencido es que se le oculte a Kelsea toda la información sobre su madre o sobre el pasado de su reino. Para mí esto no tiene sentido, ¿por qué tanta incógnita? No se puede comprender la historia sin saber por qué se ha llegado a donde se ha llegado. La primera parte es frustrante, nadie le cuenta nada a Kelsea. Cuando llega a la Ciudadela, por lo menos, va descubriendo cosas, aunque no lo suficiente. Creo que se pasa de misterioso.
Hay que decir que se repiten ciertos tópicos de este tipo de género, por ejemplo que la “salvadora” se encuentro un pueblo adormecido, que se ha conformado y que no lucha (Los Juegos del Hambre) y que ella, que tiene unas capacidades asombrosas, sea la encargada de sacarlos de esa injusticia, del sometimiento a un tirano, en este caso tirana. No obstante, entiendo que esto funciona, y que no hay por qué cambiarlo, sino saberlo desarrollar de una manera original, y esto la autora sí que lo consigue.
Yo, personalmente disfruto mucho de las apariciones de la magia. Me fascina el poder de las joyas de Kelsea y quiero saber más de ellas, así como los dones de su adversaria, la Reina de Mortmense.
Personalmente, el libro ha terminado por gustarme, empecé un poco reticente, pero tengo que reconocer que ahora tengo ganas de leerme las otras dos partes, tal vez la autora consiga solventar esos fallos que he nombrado y nos proporcione algo que consiga culminar esta historia y convertirla en memorable, no sólo quedarse en potencialmente buena. Albergo esta esperanza, pues me parece un planteamiento muy digno que no ha sido desarrollado en todas sus posibilidades. Yo todo lo que narra en este libro lo veo como una introducción (algo larga), ahora tiene que venir el nudo y el desenlace, y estos tienen que ser lo suficientemente potentes, si no, devendrá en una decepción. Os iré contando…

Antes de irme, tengo que comentaros unos pequeños cambios que voy a hacer en el blog por fuerza mayor. Al año que viene, y si el Gobierno cumple con lo prometido, saldrán las oposiciones que me estoy preparando. Necesito tiempo para estudiar, porque son bastante complicadas, y el blog me lo quita. No quiero cerrarlo porque he puesto mucha ilusión en él durante estos meses en los que he publicado regularmente, pero soy consciente de que no voy a poder seguir como hasta ahora. De manera que he decidido dos cosas: primero que las reseñas no serán tan exhaustivas, serán más o menos como esta que acabo de hacer. Y segundo, no todos los meses actualizaré todas las semanas. Me comprometo a hacer dos entradas por mes, si voy bien de tiempo haré alguna más, pero dos serán seguras. Además no voy a poder leer tanto, ni ver tantas películas y series, así que tampoco tendré tanto contenido. Esto es lo que os quería comunicar, NO VOY A DEJAR EL BLOG, aunque estaré menos tiempo por aquí, espero que lo entendáis y os sigáis pasando por mi rinconcito y me comentéis. Muchas gracias.